domingo, 27 de marzo de 2016

Perdón // Marcos 11:20-25

Desde los primeros días de mi vida la historia de la Pascua, la historia de la muerte y resurrección de Jesús de Nazaret, ha capturado mi imaginación. Cuando era niño me costaba entender cómo Dios podría enviar a su único hijo a una muerte tan cruel en la cruz. ¿Cómo podría Dios abandonar su Hijo en su momento de mayor necesidad por gente como usted y como yo? Honestamente, para un niño pequeño como yo, la resurrección de Jesús tenía mucho más sentido. Tenía sentido que Jesús venciera  la muerte y la tumba. Él era Jesús!

En años más recientes, hay un hecho de la resurrección de Jesús que me ha intrigado: las cicatrices. ¿Por qué el cuerpo resucitado de Jesús tenía cicatrices? Tendría más sentido que si vas a vencer la muerte vas a conquistarla completamente y no quedará absolutamente ninguna evidencia de ella. Cuando Jesús se aparece a sus amigos más cercanos por primera vez, tenía un aspecto un poco diferente. María no lo reconoció en el jardín. Los dos seguidores que hablaron con él en el camino de Emaús no lo reconocieron hasta que bendijo el pan y desapareció, a pesar de que sus corazones ardían por dentro. Cuando de repente Jesús se apareció en medio de sus discípulos en el aposento alto, llamó su atención a las marcas de los clavos en sus manos; le pide a Tomás el incrédulo que venga y coloque sus dedos allí.

Está claro que el cuerpo resucitado de Jesús tenía cicatrices. Mi pregunta es ¿por qué?  No tengo un texto bíblico específico para respaldar mi teoría, pero creo que la explicación en mi corazón armoniza con la verdad de la historia del Evangelio. Las cicatrices cuentan la historia de perdón y restauración. Las cicatrices revelan el precio y el poder del perdón y la gracia. Las cicatrices son heridas que se han curado.

Creo que la muerte y resurrección de Jesús de Nazaret revela el precio y el poder de la gracia. Es el punto en la historia en la que todo da un giro. Es el dramático y crucial evento de la raza humana: el punto en el que nos movemos de el antiguo pacto de la ley al nuevo pacto de amor y gracia. En la cruz, Jesús cambió el curso de la historia humana llevando en su cuerpo el pecado del mundo, por lo que el mundo, usted y yo, podemos ser libres del pecado, ser libres para vivir y amar, libres para perdonarnos a nosotros mismos y a los demás.

Esta mañana, nuestro viaje a través de Marcos nos lleva al tema principal de Jesús: el tema del perdón y la gracia. La Pascua tiene que ver con el perdón; es la historia de perdón en letras doblemente marcadas; es el ejemplo histórico de lo que realmente significa perdonar.

En Marcos 11:20-25 Jesús dijo:
[20] A la mañana siguiente, al pasar junto a la higuera que él había maldecido, los discípulos notaron que se había marchitado desde la raíz. [21] Pedro recordó lo que Jesús había dicho al árbol el día anterior y exclamó:
—¡Mira, Rabí! ¡La higuera que maldijiste se marchitó y murió!
[22] Entonces Jesús dijo a los discípulos:
—Tengan fe en Dios. [23] Les digo la verdad, ustedes pueden decir a esta montaña: “Levántate y échate al mar”, y sucederá; pero deben creer de verdad que ocurrirá y no tener ninguna duda en el corazón. [24] Les digo, ustedes pueden orar por cualquier cosa y si creen que la han recibido, será suya. [25] Cuando estén orando, primero perdonen a todo aquel contra quien guarden rencor, para que su Padre que está en el cielo también les perdone a ustedes sus pecados. (NTV)
En estos versículos Jesús termina diciendo: Cuando oren, perdonen todo lo malo que otra persona les haya hecho. Así Dios, su Padre que está en el cielo, les perdonará a ustedes todos sus pecados.

Cuando Jesús nos llama a tener fe también nos llama al perdón. Parece que el perdón es una de las claves para desatar el poder de Dios en tu vida. Por otro lado, también significa que la amargura y el resentimiento va a destruirte de adentro hacia afuera; te secará desde las raíces.

En la vida y ministerio de Jesús, es interesante los pocos temas en los que él se interesó. El ministerio de predicación y enseñanza de Jesús gira en un conjunto de temas poderosos, temas como:

  • La fe y la vida eterna,
  • Oración y una relación personal con nuestro Padre en el cielo,
  • El rechazo de la hipocresía y tratar de burlarse de Dios,
  • La verdadera amenaza del infierno (Jesús habló sobre el infierno más que cualquier otro personaje bíblico, porque sabía que era real y que absolutamente no quiere que nadie vaya allí),
  • El peligro de la avaricia y el amor al dinero, y
  • El perdón.

En el ámbito del perdón, Jesús pidió a sus discípulos tomar medidas extraordinarias. Cuando se le preguntó con qué frecuencia se debía perdonar, en lugar de siete veces, él los desafió a perdonar setenta veces siete, en otras palabras una y otra y otra vez. En su mensaje central, el Sermón de la Montaña, al enseñar a sus seguidores a orar, él hace una de sus declaraciones más inquietantes, cuando dice:
[14] Si ustedes perdonan a otros el mal que les han hecho, Dios, su Padre que está en el cielo, los perdonará a ustedes. [15] Pero si ustedes no perdonan a los demás, tampoco su Padre los perdonará a ustedes. (Mateo 6:14-15) TLA
Sí, has oído bien, Jesús dijo: "Si no perdonáis a los hombres sus pecados, tampoco su Padre les perdonará sus pecados. Si eso no trae escalofríos a su columna vertebral entonces no sé que lo hará. ¿Se imagina que Dios no lo perdone?

¿Cómo podemos ajustar esta declaración de Jesús en el contexto de su asombrosa gracia y amor? ¿Podría ser que Jesús estaba llamando nuestra atención sobre las consecuencias mortales de la amargura, el odio y el resentimiento en el corazón y el alma humana?

Me temo que muchos de nosotros subestimamos las devastadoras consecuencias de la ira, la amargura y el resentimiento que a menudo se deriva de odio abierto o reprimido. Cuando estamos profundamente heridos es normal que adoptemos el síndrome de "lucha o huída". Buscamos venganza o corremos por nuestras vidas, pero de cualquier manera tenemos que hacer frente a nuestras heridas, ya sea causando heridas a nuestro enemigo (que a menudo vive dentro de las cuatro paredes de nuestras casas) o por lamer nuestras heridas, aliviando nuestra amargura y resentimiento.

Creo que John Ortberg le dio al clavo cuando escribió:
"La amargura es como beber veneno para ratas y esperar a que la rata se muera."
O como Ron McManus lo dijo:
"La amargura es como tomar veneno y esperar que la otra persona se muera."
Extrañamente la amargura envenena y mata de adentro hacia afuera y prácticamente hace poco daño a la persona hacia quien sientes amargura. Francamente la amargura no paga. No tiene sentido. Es un asesino mortal y silencioso.

Hace poco leí un estudio de los efectos a largo plazo de las emociones negativas como la ira, la frustración y la tristeza entre los adultos mayores. En este estudio los investigadores trataron de documentar el impacto negativo de estos sentimientos y emociones en la salud física de los pacientes. Es interesante que la investigación documentó que la ira, la frustración y la tristeza -especialmente la ira-  le enviará a su médico con más frecuencia y hasta el hospital si no tiene cuidado.

Entonces, ¿qué puede hacer uno con estas heridas, emociones y sentimientos? Jesús tiene una respuesta simple y directa: PERDONAR.

Usted notará que en el texto, Jesús dijo: Cuando oren, perdonen todo lo malo que otra persona les haya hecho. Así Dios, su Padre que está en el cielo, les perdonará a ustedes todos sus pecados.

Jesús describe la imagen de un hombre de pie en el altar listo para ofrecer su oración de fe; luego se acuerda de que "tiene algo” contra otro. Jesús exige que el adorador "lo eche a la basura"; "que perdone la ofensa"; "que cancele la deuda". La palabra que Jesús usó para describir este perdón es "echarlo a la basura."

Recuerde que el salmista en el Salmo 103 escribió de decir perdón de Dios:
[11] Pues su amor inagotable hacia los que le temen es tan inmenso como la altura de los cielos sobre la tierra.
[12] Llevó nuestros pecados tan lejos de nosotros como está el oriente del occidente.
Es apropiado que David haya seleccionado este y el oeste en lugar de norte a sur. Como ustedes saben al mirar el globo de la tierra, se puede ir hacia el norte de Poughkeepsie y poco después de cruzar el polo norte va a comenzar a dirigirse hacia el sur, pero no así con el este (oriente) y el oeste (occidente). Si se inicia en dirección oeste de Poughkeepsie seguirá yendo al oeste y pasará de largo hasta Oregon y seguirá avanzando hasta que de la vuelta al mundo. Sí, seguirá yendo al oeste el resto de su vida. En esencia David dice "Dios envía nuestro pecado tan lejos que nunca regresará." Esa es la norma del perdón. Eso es lo que Dios está buscando de usted y de mí.

A medida que lea este desafío de los labios de nuestro Señor no pase por alto la advertencia en letras bien marcadas. Su Padre en el cielo perdona a medida que usted perdona. Si usted no perdona él no le perdonará. En otras palabras, hay consecuencias muy peligrosas al permitir que la amargura y el resentimiento persistan en su corazón y en su alma.

Por otra parte, existe una gran sanación y esperanza a disposición de aquellos que están listos para perdonar. Hace veinte años Leanne Payne, fundadora de Ministerio Pastoral, escribió un libro sobre la oración de sanación. En su obra clásica, anotó la increíble importancia del perdón en la restauración y la curación del alma. En su libro ella hablaba de "la curación de sus memorias" a través de oraciones de perdón. Otra forma de verlo sería "la curación de su alma" a través del perdón. Ella observó que muchas personas están paralizadas emocional y espiritualmente a causa de las heridas profundas del pasado, especialmente de su infancia; heridas por abuso o negligencia. El perdón es la clave para traer sanidad al alma.

Entonces, ¿cómo puede uno curar sus "memorias" o restaurar su alma a través del perdón? Yo sugeriría que utilice la fórmula del perdón de la Pascua: que usted perdone como Jesús. Así que usted puede preguntar, ¿y cómo perdona Jesús? Vamos a echar un buen vistazo a los acontecimientos que deben estar frescos en nuestra mente.

En primer lugar, cuando Jesús perdona no minimiza ni excusa los pecados de otros. No deja que los pecados de la gente queden como si nada haya pasado ni sugiere que en realidad no han hecho nada mal. No, cuando Jesús perdona él entiende que en el fondo nuestro pecado ha destruido nuestra relación con Él y a su vez con Dios. Nuestro pecado nos ha separado de él y nos está destruyendo de adentro hacia afuera.

Usted ve que nunca va a perdonar a alguien si usted se mantiene excusando a la persona por cómo actuó, o peor aún, si te culpas a tí mismo. Si usted fue abusado o abandonado por sus padres, no fue tu culpa. Si alguien te traicionó o habló mal de tí a tus espaldas, no merecías ser tratado de esa manera. No, perdonar significa enfrentar la naturaleza oscura del pecado contra ti, y reconocer cuán profundamente te ha hecho daño.

En segundo lugar, Jesús voluntariamente optó por pagar por nuestro pecado. Jesús murió en la cruz por nuestros pecados. Él pagó el precio por lo que hicimos mal. Si usted va a perdonar a alguien -usted pagará por su pecado. La verdad es que ya estás pagando por su pecado. Si retienes ese pecado con amargura, vas a seguir pagando una y otra vez. Si perdonas, pagarás el precio una vez y luego experimentarás el poder sanador de la gracia.

En tercer lugar, Jesús no esperó que nosotros hiciéramos las paces con él, él nos perdonó primero. La verdad es que no podemos hacer las paces con él. No podemos hacer que nuestros pecados desaparezcan, y tampoco pueden aquellos que nos han herido y nos han hecho mal. Incluso si vinieran de rodillas arrepentidos y llorando a nuestros pies pidiendo perdón, no haría que el pecado o la ofensa desaparezca. El perdón da el primer paso. Perdonar derrumba la pared y abre una puerta o un camino para la restauración y el amor.

En cuarto lugar, cuando Jesús nos perdonó sucedió en un "tiempo y lugar", sucedió en la cruz. Jesús clavó totalmente en la cruz nuestro pecado. La semana pasada vi algunos clips de nuevo sobre la película de Mel Gibson, "La pasión de Cristo." Yo estaba profundamente conmovido por la escena de apertura cuando Jesús oró en el jardín. Satanás parecía susurrar las palabras: "Nadie puede llevar los pecados del mundo". Estaba equivocado. Jesús lo hizo en ese oscuro viernes por la tarde fuera de las paredes de la ciudad de Jerusalén.

Cuando se me ha herido profundamente a menudo ofrezco a Dios una oración formal de perdón. En mi oración Reconozco mi mal. Confieso lo mucho que me han herido y que no fue mi culpa. A continuación, ofrezco palabras de perdón diciendo: "Padre, voluntariamente los perdono por su pecado, voy a pagar por lo que han hecho, no voy a usarlo en su contra por más tiempo." Cierro mi oración con una oración de bendición a sus vidas -oración para que Dios haga una obra de gracia en ellos.

Este evento "tiempo y lugar" es crítico para mi salud futura. Porque cuando los recuerdos regresan, y ellos vendrán, los llevaré de nuevo a la cruz. Me digo a mí mismo: "Pablo, ya lo has perdonado por ese pecado deja de pensar en ello, dejar de aferrarte a ello." Una vez más, elevo una oración de bendición sobre ellos. Perdonar y olvidar es imposible, aun cuando la Biblia dice que "Dios no recuerda nuestro pecado jamás..." No recordar y olvidar no son la misma cosa. No recordar significa soltar el asunto y tener la intención de no desperdiciar energía al aferrarse a ello.

Por último, Jesús persiguió una relación con los que le habían hecho daño. Jesús se acercó a nosotros. Jesús abrió su corazón para nosotros. Cuando perdonas das el primer paso para llegar a la persona que te ha hecho daño. Trata de restaurar la relación. Sin embargo, permítanme sugerir esta advertencia, si la persona que te ha hecho daño sigue siendo peligrosa para tu salud física, emocional o espiritual, le puedes perdonar sin colocarte en una posición de ser herido una y otra vez. Creo que fijar límites  es sano y a menudo son necesarios en este malvado y decadente mundo en que vivimos.

En resumen, perdonar como Jesús significa:

  1. Llame al pecado, pecado. Es necesario reconocer su dolor y quién es responsable.
  2. Elija pagar el precio.
  3. No espere una disculpa; de el primer paso.
  4. Elija el "tiempo y lugar".
  5. Sea una bendición para la persona que le dañó.

Permítanme terminar con un par de consejos. En primer lugar, el perdón es como una cirugía espiritual. Le va a doler por un tiempo. No confunda el dolor con  la amargura. Puede perdonar y aún sentirse herido, de hecho esto es normal. El perdón no hará que el dolor desaparezca de inmediato, pero iniciará el proceso de sanidad en su vida.

En segundo lugar, el perdón no significa que la persona que le dañó ya se salió con la suya. Jesús le pidió que la perdonara. Es su trabajo ser nuestro defensor y juez. Pablo escribió en Romanos 12:19
No tomen venganza, hermanos míos, sino dejad lugar a la ira de Dios, porque está escrito: "Mía es la venganza, yo pagaré," dice el Señor.
Pero no hay que olvidar que si Jesús puede salvarlos sin destruirlos, Él lo hará, al igual que lo salvó a usted.

¿Tiene algún resentimiento hoy? ¿Hay una herida profunda en su corazón y alma que necesita ser sanada? Aprenda del Maestro de Gracia Admirable, perdone, usted nunca se arrepentirá de esta elección de gracia. Se curará su corazón y hará que el mundo sea un lugar mejor.

Hoy, al recordar el milagro de la resurrección, espero que podamos ver la resurrección de nuestro Señor como una jornada hacia el perdón. Sí, Jesús salió con cicatrices, pero por favor que no se nos olvide nunca que las cicatrices son heridas que se han sanado.

Dios quiere que usted y todas sus heridas sanen pronto. Hoy es el día perfecto para empezar.

domingo, 7 de febrero de 2016

Cruz de Valor // Marcos 10:32-34

Había un grupo de soldados que acampaban, de pronto se vieron amenazados por un comando armado que se acercaba a su campamento. El capitán dio órdenes a sus soldados, de que tomaran sus armas y a la cuenta de tres, todos fueran al ataque. "Listos, uno, dos, tres, ¡al ataque!", dijo el capitán, pero nadie se movió de sus lugares. Gritó más fuerte una segunda vez, "uno, dos, tres, ¡al ataque!", pero todos se quedaron paralizados. El capitán comprendió que el problema no eran las órdenes, sino los soldados. Una tercera vez, el capitán, pistola en mano gritó, "uno, dos, tres, ¡al ataque!" pero esta vez él salió corriendo al frente mostrando gran valor. Los soldados al ver que iba sólo todos comenzaron a seguirle para apoyarlo.
De manera similar, Jesús se enfrentaba a un momento muy peligroso en su vida, sus discípulos estaban a punto de presenciar una demostración de gran valor. Dice la Escritura:

[32] Subían rumbo a Jerusalén, y Jesús caminaba delante de ellos. Los discípulos estaban llenos de asombro y la gente que los seguía, abrumada de temor. Jesús tomó a los doce discípulos aparte y, una vez más, comenzó a describir todo lo que estaba por sucederle. [33] "Escuchen, les dijo, subimos a Jerusalén, donde el Hijo del Hombre será traicionado y entregado a los principales sacerdotes y a los maestros de la ley religiosa. Lo condenarán a muerte y lo entregarán a los romanos. [34] Se burlarán de él, lo escupirán, lo azotarán con un látigo y lo matarán; pero después de tres días, resucitará".

En esta historia Jesús va de camino hacia Jerusalén, subiendo. Jerusalén es una ciudad elevada en la cima de la colina, era el centro del judaísmo, donde estaba el templo de Dios. El templo representaba la presencia de Dios en medio de su pueblo, y Jesús y sus discípulos subían a la ciudad, pero Jesús iba por delante. Jesús iba a la muerte segura, mas sin embargo, él va por delante de ellos, mostrando su valor.
Los discípulos estaban paralizados del asombro, y otros seguidores estaban atemorizados. Jerusalén no era el mejor lugar para ir en esos momentos ya que Jesús ha causado estragos en el sistema religioso y ahora es mal visto por los religiosos en Jerusalén. Los discípulos son llevados aparte y se les describió todo lo que había de suceder a Jesús.

Los sufrimientos de Jesús son inconcebibles para el ser humano el día de hoy. A veces pensamos que sufrimos en la vida, pero el rechazo, la humillación, y el dolor no se comparan a lo que Jesús experimentó. El actor Jim Caviezel, quien interpretó el papel de Jesús en la película de Mel Gibson "La pasión de Cristo", relata su experiencia cuando, por accidente, fué herido con un látigo real durante la filmación de los azotes que le propinaron a Jesús. El actor cuenta lo siguiente:
"Yo tenía detrás de la espalda una placa de metal. Pero un día, uno de los soldados romanos calculó mal y me golpeó con el látigo fuera de la placa. No pude ni gritar. No te sale el aire porque no puedes respirar. Se te contrae el cuerpo, y tienes la impresión de que te ahogas... Unos días después hubo otro fallo y me golpearon todavía más fuerte, dejándome una cicatriz de 30 centímetros, que los maquilladores estudiaron para luego repetirla. Al retorcerme me corté también las manos con las anillas de metal. Y desde entonces ya no pudimos filmar más, porque me encogía y giraba la cabeza cuando íbamos a empezar otra vez."
Fue un evento traumatizante para el actor. Y no se compara con la realidad que experimentó Jesús. El decidió darnos la oportunidad de acercarnos a Dios y tener una relación con El. Esa fue Su misión, y no le importó el costo. Pero, ¿cuál es nuestra misión? ¿cuál es nuestro propósito? El Pastor Bautista Martin Luther King Jr. dijo sabiamente "Si un hombre no ha descubierto algo por lo cual morir, no es apto para vivir." El propósito de Jesús era claro, y estuvo dispuesto a dar su vida por llevarlo a cabo.


Si nosotros decimos ser hijos de Dios, entonces tenemos todos un llamado a cambiar al mundo, pero tenemos que ser valientes, y estar dispuestos a que Dios nos lleve hasta donde El quiera, y que hagamos lo que sea que el nos llame a hacer. Que esa sea nuestra meta en la vida.

domingo, 24 de enero de 2016

Una Cosa // Marcos 10:17-31

Para la mayoría de los mexicanos la familia es lo más importante en la vida, de acuerdo a un estudio reciente. Creo que esto es cierto en toda la comunidad latina. La escuela, el trabajo, el dinero, los amigos, son otras de las cosas que son muy importantes en la vida de la gente. Pero, ¿habrá alguna otra cosa importante de que preocuparse? Mira lo que dice esta historia:
[17] Cuando Jesús estaba por emprender su camino a Jerusalén, un hombre se le acercó corriendo, se arrodilló y le preguntó: "Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?"
18 "¿Por qué me llamas bueno?" preguntó Jesús. "Solo Dios es verdaderamente bueno; [19] pero para contestar a tu pregunta, tú conoces los mandamientos: 'No cometas asesinato; no cometas adulterio; no robes; no des falso testimonio; no estafes a nadie; honra a tu padre y a tu madre'".
[20] "Maestro" respondió el hombre, "he obedecido todos esos mandamientos desde que era joven."
[21] Jesús miró al hombre y sintió profundo amor por él. "Hay una cosa que todavía no has hecho", le dijo. "Anda y vende todas tus posesiones y entrega el dinero a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo. Después ven y sígueme."
[22] Al oír esto, el hombre puso cara larga y se fue triste porque tenía muchas posesiones.
[23] Jesús miró a su alrededor y dijo a sus discípulos: "¡Qué difícil es para los ricos entrar en el reino de Dios!" [24] Los discípulos quedaron asombrados de sus palabras. Pero Jesús volvió a decir: "Queridos hijos, es muy difícil entrar en el reino de Dios. [25] De hecho, ¡es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de Dios!"
[26] Los discípulos quedaron atónitos. "Entonces, ¿quién podrá ser salvo?" preguntaron.
[27] Jesús los miró fijamente y dijo: "Humanamente hablando, es imposible, pero no para Dios. Con Dios, todo es posible."
La historia comienza con un hombre que llegó corriendo a arrodillarse a los pies de Jesús. Esta es una de las pocas ocasiones en que sucede esto en la vida de Jesús. El hombre se refiere a Jesús como maestro y como bueno. Es un buen toque de respeto y de adulación al que al principio Jesús parece reaccionar de manera abrupta, sin embargo pareciera que Jesús quiere que el hombre reconozca no solo la calidad intelectual de Jesús sino también su naturaleza divina.
El hombre preguntó lo que tenía que hacer para tener vida eterna. Es una pregunta válida, pero que es común en las personas que les va bien en la vida. Generalmente los que sufren en la vida, los que batallan día con día, los que apenas pueden salir adelante en medio de la opresión y el abuso, ellos generalmente no desean extender su vida para siempre, sino que tienen la esperanza de que un día el sufrimiento terminará y todo estará bien en el más allá. Pero aquellos que lo tienen todo en la vida, poder, riqueza, ellos quisieran que eso les durara para siempre. Note que el hombre no está preguntando como ir al cielo, o como asegurar un lugar con Dios en el más allá, el hombre quiere tener vida para siempre.
Jesús le dijo que cumpliera con los mandamientos, pero es curioso que Jesús le mencionó solo algunos de los mandamientos, aquellos que tienen que ver con la relación entre el hombre y la comunidad: no cometas asesinato, no cometas adulterio, no robes, etc. Jesús omite los mandamientos que se refieren a la relación entre el hombre y Dios: no tendrás dioses ajenos delante de mí, no tomarás el nombre de Dios en vano, etc. Una posibilidad es que Jesús, siendo el Hijo de Dios, sabía perfectamente la condición de la relación entre este hombre y Dios.

Pero Jesús dice, solo te falta una cosa: "vende todas tus posesiones y entrega el dinero a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo. Después ven y sígueme". A primera vista las instrucciones incluyen tres pasos, en los cuales Jesús demuestra su cuidado hacia los pobres y su amor hacia el hombre al invitarlo a ser un seguidor de él. Pero el hombre responde de manera negativa. Se va. Triste. El hombre era poseído por sus posesiones.
Personalmente pienso que cualquiera que no esté listo para poner en Jesús en primer lugar, no está listo para ser Su discípulo. Las prioridades de este hombre estaban mal. Y eso le costó el ser discípulo de Jesús. ¿Qué hubiera pasado si el hombre hubiera hecho lo que Jesús pidió de él? Tal vez tuviéramos grandes historias y testimonios acerca de él en la Biblia. Pero el decidió por aquello que era menos importante.

Jesús aprovecha para enseñar a sus discípulos. Les dice, que es casi imposible que un hombre rico entre en el Reino de Dios. Y agrega que, de hecho, para cualquiera es muy difícil entrar en el Reino de Dios.  Los discípulos se asombraron y sintieron que, entonces, nadie podría ser salvo, sería imposible. No hay nada que hacer. Es literalmente imposible para todos nosotros ser salvos. Pero aquí Jesús declara una de las enseñanzas más grandes en la Biblia, una doctrina importantísima en el Cristianismo. La premisa es la siguiente: no hay nada que el hombre pueda hacer para ser salvo, es imposible, pero para Dios no hay nada imposible. Solo por el favor inmerecido de Dios, nosotros podemos ser salvos.

Muchas veces hemos visto a personas usar este versículo para decir que no hay nada imposible para Dios y que Dios puede hacer milagros en tu vida y darte lo que necesitas. Aunque ciertamente Dios puede hacerlo, este versículo de da en el contexto de la salvación. Hay muchos versículos para apoyar la omnipotencia de Dios, pero este versículo nos dice específicamente que Dios puede salvar a quien sea. Nosotros podremos conocer a la persona más corrupta, más mentirosa, más hiriente, imposible que sea salva, pero con Dios no hay nada imposible.

Al haber visto a un hombre rechazar a Jesús a cambio de sus posesiones, Pedro trata de explicarle a Jesús que ellos sí lo han dejado todo para seguir a Jesús. La historia continua así:
[28] Entonces Pedro comenzó a hablar. "Nosotros hemos dejado todo para seguirte", dijo.
[29] "Así es", respondió Jesús, "y les aseguro que todo el que haya dejado casa o hermanos o hermanas o madre o padre o hijos o bienes por mi causa y por la Buena Noticia [30] recibirá ahora a cambio cien veces más el número de casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y bienes, junto con persecución; y en el mundo que vendrá, esa persona tendrá la vida eterna. [31] Pero muchos que ahora son los más importantes en ese día serán los menos importantes, y aquellos que ahora parecen menos importantes en ese día serán los más importantes.
Cuando Pedro habla declarando lo que ellos han dejado todo para seguirlo, Jesús responde asegurando que ellos recibirán ahora mismo cien veces más lo que han dejado por El. Podemos vernos tentados a interpretar esto de manera literal, pero dudo que Jesús haya querido dar una cantidad exacta, pienso que es algo simbólico de mucho más de la cantidad original. Tal vez no necesitemos 100 padres, o 300 hermanas. Pero tenemos la garantía de tener muchos.

Mi esposa y yo nos hemos mudado de ciudad en varias ocasiones y hemos dejado a nuestros padres, amigos, hermanos. Y cada vez hemos buscado de inmediato una iglesia a la cual asistir. En cada congregación a la que hemos asistido hemos encontrado a gente que se preocupa por nosotros, que cuida de nosotros, y aunque extrañamos a nuestros familiares, ha habido muchos otros que han hecho el papel de padres o hermanos. Es un fenómeno impresionante. Pienso que uno de los beneficios de ser un seguidor de Cristo es que tenemos acceso a familiares en la familia de Cristo, y nos preocupamos los unos por los otros, como una gran familia. Pero también hay un riesgo inminente de persecución, especialmente para los seguidores de Jesús en el primer siglo.

Antes de que la historia termine, Jesús reafirma uno de los principios de liderazgo que estableció unos párrafos atrás en el mismo capítulo: el liderazgo de siervo, donde Jesús invierte los papeles. Los que parecen ser menos importantes, serán los más importantes.

El reto para todos nosotros en esta historia es analizar nuestras prioridades y asegurarnos de que estamos a dar el todo por el todo por seguir a Jesús. Dios no quiere nuestro dinero, Dios quiere ser el número uno en nuestras vidas. Cuando Dios es el primero, tenemos la seguridad de que nunca estaremos solos en los momentos difíciles en la vida, Jesús estará a nuestro lado, dándonos la mano. Pero debemos pensar también que Dios nos puede usar a nosotros para darle la mano a alguien más. Mi oración es que todos estemos alertas para poder ver con los ojos de Jesús y extender la mano a nuestro prójimo, y que se pueda manifestar el amor transformador y salvador de Cristo Jesús. Amén.

domingo, 27 de diciembre de 2015

Deseos de Grandeza // Marcos 9:33-50

En Marzo del 2011, se publicó un artículo donde niños de primaria explican que quieren ser cuando sean grandes. Una niña comentó "Quiero ser una actriz porque se ve realmente impresionante, y yo soy muy buena para desmayarme. Mi mamá y mi papá así lo creen." Los niños son muy creativos y muchos muestran tener grandes ambiciones en la vida.
Los discípulos de Jesús, de manera similar, mostraron tener ambiciones en la vida con Jesús. Mira lo que dice el pasaje:
[33] Después de llegar a Capernaúm e instalarse en una casa, Jesús preguntó a sus discípulos: "¿Qué venían conversando en el camino?". [34] Pero no le contestaron porque venían discutiendo sobre quién de ellos era el más importante. [35] Jesús se sentó y llamó a los doce discípulos y dijo: "Quien quiera ser el primero debe tomar el último lugar y ser el sirviente de todos los demás".
[36] Entonces puso a un niño pequeño en medio de ellos. Y, tomándolo en sus brazos, les dijo: [37] "Todo el que recibe de mi parte a un niño pequeño como este me recibe a mí, y todo el que me recibe, no solo me recibe a mí, sino también a mi Padre, quien me envió".  Marcos 9:33-37.  --NTV
La ambición de los discípulos era tal que querian saber quien era el más importante de todos. Jesús lo sabía y los confrontó. Pero note que Jesús esperó hasta que ellos estuvieran en casa, en lo privado. Es un ejemplo de cómo confrontar problemas, en privado. La exposición y regaños en público no son la mejor manera de lidiar con situaciones en la familia de la fe.
Los discípulos permanecen callados ante el llamado de atención de Jesús, tal cual lo hacen los niños que saben que son culpables. Entonces Jesús aprovecha el momento para enseñarles una lección; toma asiento, y comienza a enseñar. En la posición ideal del maestro, sentado, Jesús presenta un concepto de liderazgo que algunos conocen como "Liderazgo de Siervo". La idea es que el que quiera ser el primero, el mas importante, debe servir a los demás.
Ésta enseñanza tiene todo el sello de Jesús. Donde no todo es lo que parece. Los que parecen ser los últimos, los siervos, son los más importantes, los primeros. Este es uno de los conceptos más importantes que se deberían ver en las iglesias. Las personas que se crean las más importantes son las que deben de servir más. 
De manera similar, Jesús toma a un niño y vuelve a aplicar su sello, donde no todo es lo que parece. Jesús eleva la posición de un siervo, y ahora la de un niño. Cabe señalar que en los tiempos de Jesús los niños no eran nada importante, eran considerados como una carga hasta que tuvieran edad para trabajar por si mismos. Y entonces viene Jesús y les dice que los niños son importantes y que deben de ser atendidos y los que atienden y reciben a los niños atienden y reciben al mismo Dios.

Ahora, dado que Jesús acaba de decir que los menos importantes de acuerdo al status quo son de hecho los más importantes, sirvientes y niños, es natural que aquellos discípulos que acaban de discutir quien era el más importante se estén sintiendo un poco nerviosos. La evidencia de los nervios de los discípulos es la reacción que tienen a la enseñanza de Jesús: su reacción es cambiar el tema. Observe el pasaje:
[38] Juan le dijo a Jesús: "Maestro, vimos a alguien usar tu nombre para expulsar demonios, pero le dijimos que no lo hiciera, porque no pertenece a nuestro grupo."
[39] "¡No lo detengan!" dijo Jesús. "Nadie que haga un milagro en mi nombre podrá luego hablar mal de mí. [40] Todo el que no está en contra de nosotros está a nuestro favor. [41] Si alguien les da a ustedes incluso un vaso de agua porque pertenecen al Mesías, les digo la verdad, esa persona ciertamente será recompensada." Marcos 9:38-41.  --NTV
Juan intentó cambiar el tema pero empeora las cosas. Parece que los discípulos detuvieron a alguien que estaba sacando demonios en el nombre de Jesús simplemente porque no eran del grupo. Y para poner las cosas en perspectiva, en un pasaje anterior que ya hemos expuesto, los discípulos no pudieron hacer correctamente un exorcismo, ellos quedaron en vergüenza. Y ahora, están clausurando a cualquier otra persona que haga exorcismos exitosos en el nombre de Jesús, simplemente porque no son parte del grupo. A veces nosotros vemos cristianos que critican a otros cristianos exitosos en el ministerio del evangelio simplemente porque no son de la misma iglesia, o de la misma denominación. Es algo bastante triste, y creo que Jesús no estaría muy de acuerdo con eso.
El pasaje también menciona que el dar un vaso de agua a los discípulos de Jesús será digno de recompensa. Y esto era preparación para el futuro, ya que en los tiempos de Jesús el darle un vaso de agua a los rebeldes era equivalente a ser parte de su grupo, y la gente que les diera agua iban a ser vistos como traidores a la patria. Por eso, ellos tendrían su recompensa.

En el siguiente pasaje Jesús retorna a completar su enseñanza con respecto a los niños. La Biblia dice:
[42] "Si tú haces que uno de estos pequeños que confían en mí caiga en pecado, sería mejor que te arrojaran al mar con una gran piedra de molino atada al cuello. [43] Si tu mano te hace pecar, córtatela. Es preferible entrar en la vida eterna con una sola mano que en el fuego inextinguible del infierno con las dos manos. [45] Si tu pie te hace pecar, córtatelo. Es preferible entrar en la vida eterna con un solo pie que ser arrojado al infierno con los dos pies. [47] Y si tu ojo te hace pecar, sácatelo. Es preferible entrar en el reino de Dios con un solo ojo que tener los dos ojos y ser arrojado al infierno, [48] donde los gusanos nunca mueren y el fuego nunca se apaga".
Los niños son importantes para Jesús. La mejor traducción aquí es hacerlos "tropezar" en vez de hacerlos "pecar". Pero la implicación no cambia de cualquier manera. Nosotros somos llamados a cuidar de los pequeños, y también se puede extender el pasaje a niños espirituales. Se trata de cuidar a aquellos que no saben de la vida y ayudarlos a caminar y a estar seguros en ella.
Pero también Jesús continúa diciendo que tenemos que tomar decisiones difíciles con respecto al pecado. Es un llamado al arrepentimiento, a detenernos y cambiar de dirección en la vida. Jesús no está intentando ser literal pidiendo que nos mutilemos sino que quiere que nosotros tomemos decisiones fuertes, incómodas, duras con respecto a nuestra interacción diaria con el pecado, para llegar al punto de que el pecado no tenga oportunidad con nosotros. De otra manera las consecuencias son demasiado duras: el infierno mismo.

Por ejemplo, debido a las alarmantes estadísticas que indican que Facebook se ha convertido en una herramienta para la infidelidad en el matrimonio, es importante tener cuidado y tomar una decisión drástica. Es un llamado de Jesús a tomar una acción drástica y, por ejemplo, cerrar la cuenta de Facebook, si tu cuenta "te es ocasión de caer". Es mejor entrar al cielo sin cuenta de Facebook, que ir al infierno por haberle sido infiel a tu pareja, por haber insultado personas, por haber degradado la dignidad de las personas.

El Facebook es un ejemplo que todos entendemos el dia de hoy, pero en el siguiente pasaje Jesús usa otro ejemplo que la gente de su tiempo entendería para poder enseñarles:
[49] "Pues cada uno será probado con fuego. [50] La sal es buena para condimentar, pero si pierde su sabor, ¿cómo la harán salada de nuevo? Entre ustedes deben tener las cualidades de la sal y vivir en paz unos con otros."
En este pasaje, Jesús combina los conceptos de la sal y el fuego para hacer su punto final. En la primera declaración señala que cada uno de nosotros va a ser probado a través del fuego, aunque una traducción más literal es "salado con fuego". En Israel antes de un sacrificio se ponía todo en el altar para "salarlo". La sal era una señal purificadora en el sacrificio. Jesús estaba diciendo que seremos salados y probados por fuego para revelar nuestra verdadera naturaleza, e ir al fuego como un sacrificio de alabanza y gloria a Dios.

Recuerde que Jesús nos ha dicho que somos "la sal de la tierra." La sal de la época de Jesús fue utilizada para dar sabor, pero mucho más como un conservador. Mucho antes del refrigerador y las hieleras, los pueblos del mundo antiguo conservaban la carne echándole sal. Esta es la imagen mental que Jesús estaba presentando a los discípulos. Él no nos envió al mundo para mejorar el sabor del mundo, sino a salvar al mundo de pudrirse desde adentro hacia afuera.

Tenemos un trabajo que hacer, salar el mundo, pero si llegamos a ser sal diluida en todo el mundo entonces ¿cómo podemos ser una fuerza en favor del bien y de lo correcto?  Jesús desafía a todos sus discípulos a tener sal en ellos mismos. Nos llama a ser la clase de personas que Él está llamado.

Para terminar, añadió, "y vivan en paz unos con otros." Dejen de discutir sobre quién es el más grande, el más importante, y demuestren su amor y carácter en su trato y servicio a los demás. ¿Quién va a querer unirse a nuestro grupo si seguimos peleando entre nosotros mismos sobre cosas que no importan? Si quieres ser grande, y espero que si quieras, no te conformes, piensa en grande, piensa en ser el último y el servidor de todos. Ése es quien Dios quiere que seas en tu familia, en tu comunidad, y en tu iglesia. Amén.

domingo, 4 de mayo de 2014

Entendiendo la Gracia // Marcos 9:30-32

Hay un rio cerca de nuestra casa el cual es usado para actividades recreacionales para la familia. La cuidad ha construido parques y veredas para correr, caminar, o andar en bicicleta. Durante el verano, yo y mi esposa salimos a caminar al lado del rio; el clima es muy agradable y el paisaje es muy impresionante. Cuando caminamos, a veces platicamos de inmediato, a veces no, a veces solo pensamos juntos y después de unos minutos comenzamos a platicar. Me he dado cuenta que no hay nada que se le compare a caminar con tu esposa y platicar. El caminar crea oportunidades para aprender de la vida y pasar tiempo juntos.

En Marcos 9, podemos ver a Jesús escapando de las multitudes y caminando mucho con sus discípulos a lo largo de la región de Galilea. Mientras caminaban, El abrió su corazón tratando de prepararlos para lo que sucedería. Ellos nunca olvidarían esa plática y a mi ciertamente me hubiera gustado caminar con ellos ese día. Veamos lo que dice la historia, caminemos con Jesús esta mañana:

[30] Habiendo salido de allí, caminaron por Galilea; y no quería que nadie lo supiese. [31] Porque enseñaba a sus discípulos, y les decía: El Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres, y le matarán; pero después de muerto, resucitará al tercer día. [32] Pero ellos no entendían esta palabra, y tenían miedo de preguntarle.  Marcos 9:30-32.  --RV1960

Hay algunas cosas que probablemente eran difíciles de entender para los discípulos, como el hecho de escuchar palabras como “traición, muerte, resurrección”.  Ellos no entendían como un hombre lleno de gracia, de sabiduría, de liderazgo pudiera sufrir así. ¿Quién se atrevería a traicionar a Jesús? Y aparte, ¿como alguien iba a poder resucitarse a si mismo en tres días? Era difícil de entender. Pero Jesús les estaba dando una probadita de lo que se llama “gracia”. Les estaba enseñando el plan de Dios para salvar al mundo; un plan que era tan difícil que ni los amigos más cercanos de Jesús lo entendían, y honestamente, tenían miedo siquiera de preguntar al respecto, tal vez porque Pedro salió regañado la ultima vez que preguntó. Pero Jesús en esta historia, trata de abrirles los ojos a la verdad, para que vean con claridad lo que iba suceder pronto.

Hoy tenemos la ventaja de tener la perspectiva post-crucifixión post-resurrección, pero los discípulos no. Sin embargo, a veces pienso que ni nosotros mismos entendemos el significado o trascendencia de lo que Jesús trataba de compartir con sus discípulos. Analicemos juntos la historia, comenzando desde el versículo 31. Marcos nos dice que Él quería pasar tiempo con sus discípulos a solas. ¿Qué les quería enseñar? Marcos nos contesta la pregunta:

El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres. Lo matarán, y a los tres días de muerto resucitará

Podemos ver la intención de Jesús al enseñarle a sus discípulos quién era Él y que vino a hacer. Para los discípulos el termino “Hijo del hombre” era algo familiar y les debería haber recordado su infancia cuando los rabís les enseñaban en las sinagogas. El “Hijo del hombre” era un código para el nombre del Mesías, el Ungido de Dios, el Cristo. El “Hijo del hombre” era por quien todos oraban y a quien todos buscaban. Él sería el salvador de los judíos. Sospecho que algunos de ellos probablemente recordaron al profeta Daniel cuando escribió:

[13] Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. [14] Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido.   Daniel 7:13-14  -- RV1960

Por siglos los niños Judíos soñaron con este Mesías increíble que un día llegaría a la historia y Jesús les dice a sus discípulos que Él es quien tanto han esperado, el “Hijo del hombre”. El era que estaba listo para recibir dominio, gloria y reino. Y esa era la parte que dejó confundidos a los discípulos porque ellos no concebían que El Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres. Para ellos, el Hijo del hombre debería derrotar a los hombres malos, no a ser entregado en sus manos. Algunas traducciones dicen “traicionado” en vez de “entregado”, pero el idioma original apoya el sentido de entregar el poder a alguien más.  Literalmente significa entregar el poder a alguien.  Pero, ¿quién entregó el poder de Jesús? ¿Judas? No creo que el haya tenido ningún poder sobre el poder de Jesús. Cuando Pedro trató de defender a Jesús, Mateo relata lo que Jesús dijo:

[52] Entonces Jesús le dijo: Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomen espada, a espada perecerán. [53] ¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles? [54] ¿Pero cómo entonces se cumplirían las Escrituras, de que es necesario que así se haga?  Mateo 26:52-54  -- RV1960

Por eso no creo que Judas haya sido el que iba a entregar a Jesús. Era Dios, el Padre, quien entregaría a Jesús en manos de los hombres. Recuerde lo que Jesús dijo aquella noche cuando Nicodemo vino a visitarle:

[16] Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. [17] Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.   Juan 3:16-17  -- RV1960

Dios dio a su hijo, su único hijo. Dios no lo envió para condenar al mundo, sino para que el mundo fuera salvo. Jesús les intentaba comunicar esto mientras caminaba con ellos. Quería abriles los ojos y que vieran que Dios había enviado a Jesús al mundo para salvarlos. Pero, ¿cómo iba a lograr salvarlos? Tristemente con un gran costo. Jesús dijo que lo asesinarían.

¿Pero como alguien va a salvar a alguien si esta muerto? Tranquilos, él resucitó. No lo dejemos colgado en la cruz ni acostado en una tumba. Recuerden que Jesús aun les dijo que resucitaría al tercer día. Si de por sí estaban confundidos, eso los dejó aún más desconcertados. Jesús tenía las llaves de la muerte y victorioso salió de la tumba. Es un acto en el que Él te invita a que entiendas lo que significa la gracia.

Gracia es Dios amándote tanto que dio a su único hijo en tu lugar.

Gracia es Jesús tomando tu pecado en sí mismo para que pudieras ser perdonado.

Gracia es vida eterna que puede ser nuestra si ponemos nuestra fe y confianza en Jesús.

Hoy, juntos, vengamos a la mesa con Jesús, tenemos mucho de que estar agradecidos.

lunes, 30 de septiembre de 2013

Morir para vivir // Marcos 8:34 - 9:1

Consideremos el siguiente fragmento del texto del evangelio según San Marcos:
[34] Entonces llamó a la multitud y a sus discípulos.
—Si alguien quiere ser mi discípulo—les dijo—, que se niegue a sí mismo, lleve su cruz y me siga. [35] Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa y por el evangelio, la salvará. [36] ¿De qué sirve ganar el mundo entero si se pierde la vida? [37] ¿O qué se puede dar a cambio de la vida? [38] Si alguien se avergüenza de mí y de mis palabras en medio de esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles.
[9:1] Y añadió:
—Les aseguro que algunos de los aquí presentes no sufrirán la muerte sin antes haber visto el reino de Dios llegar con poder.”  - NVI

En un día caluroso, pero fresco, húmedo, en los pueblitos al rededor de Cesarea de Filipo, muy cerca del río, Jesús caminaba con sus discípulos. Al norte estaban las montañas por las cuales descendía el río Farfar refrescando el área y generando áreas verdes agradables y albercas con agua tan cristalina y pura que era famosa entre las personas ricas de la región de siria, palestina, y otros. En los tiempos del profeta Eliseo, el mismísimo general del ejército de Siria, Naamán, prefería bañarse en ese río que en el río Jordán (vea 2 Reyes 5:12). Al éste estaba la región desértica de Siria y Damasco. Al oeste, al cruzar el río, estaba la región de Tiro en la playa del Mar Mediterráneo. Al sur, se encuentran varios asentamientos de agua, como el Mar de Galilea y otras ciudades como Betsaida, que es precisamente del lugar de donde venía Jesús, y fue donde acababa de sanar a un hombre ciego en dos intentos. ¿Quién puede olvidar esa historia? Es la historia donde Jesús le puso saliva en los ojos! Pero a final de cuentas, el hombre recobró la vista milagrosamente. 

Después de ahí, en el camino hacia los pueblitos de Cesarea de Filipo, Jesús les pone un examen a sus discípulos, les pregunta: ¿Quién creen ustedes que soy yo? Y Pedro le responde magistralmente “Eres el Mesías”, y Jesús les dice a los discípulos “No le digan a nadie que soy el Mesías por favor”. Sin embargo, Jesús procedió a revelarles que él iba a sufrir terriblemente, que iba a ser rechazado por su propia gente, y que iba a ser asesinado. En respuesta, Pedro llevó a Jesús aparte y tuvo la osadía de comenzar a regañarlo. Y Jesús le dijo enfrente de todos, “Aléjate de mi Satanás! Te estas fijando demasiado en las cosas humanas y no te fijas en las divinas.” Era una escena un poco cómica pero también de miedo. Seguramente Pedro permaneció callado un buen tiempo.

Es en este ambiente tenso, Jesús convoca a la multitud y a sus discípulos porque les quiere decir algo importante. Les dice “todo el que quiera seguirme, tiene que negarse a si mismo, y tomar su cruz, y seguirme”. La gente inmediatamente debe de haber quedado en silencio, asustada de lo que Jesús acababa de decir. Recordemos que en el momento que sucedió este evento, el imperio Romano gobernaba casi toda la región, y ellos eran muy conocidos por sus tácticas de gobierno basadas en hostilidad y humillación para todos los que no quisieran cumplir con sus reglas. Una de sus tácticas favoritas era la crucifixión; al crucificar a alguien ellos enviaban un mensaje de terror a través de la humillación publica y muerte sin honor. Por lo tanto, la gente que escuchó que Jesús mencionó la cruz debió haber callado inmediatamente y debieron haber recordado a aquellas personas humilladas, maltratadas, y asesinadas públicamente por los crímenes cometidos.

Me imagino a Pedro pensando “Jesús se volvió loco. Esta no es la manera de reclutar discípulos. ¿Qué le pasa a Jesús?” Tal vez si Pedro no hubiera sido llamado Satanás en los versículos anteriores, de seguro estuviera hablando algo en este momento. De seguro le hubiera recordado que la mejor manera de reclutar a la gente es ofreciéndoles algún incentivo, comida, sanación, un milagro, una buena prédica, etc.  Pedro hubiera tal vez explicado que la relación tradicional de un maestro y sus seguidores era una relación un poco más relajada en donde se buscaba aprender del maestro, no sufrir humillaciones públicas o asesinato.
Sin embargo, Pedro permanece en silencio.

Y Jesús aún añade “Todos los que quieran salvar su vida la perderán, y todos los que la pierdan por mi culpa por culpa del evangelio la salvarán.” Ahora sí, parece que Jesús definitivamente ya asustó a toda la gente. Les acaba de decir que si no lo quieren seguir van a perder su vida, y también que si lo siguen es probable que los maten por su culpa o por culpa de las buenas noticias que anden compartiendo. 

¿Qué es lo que le pasa a Jesús? ¿Por qué le dice a la gente cosas que los van a asustar? A todos nos gustan los mensajes bonitos, de prosperidad, de bendición. A todos nos gusta la palabra que nos da esperanza. A todos nos gusta la palabra que trae confort al alma. A todos nos gusta que nos animen el espíritu para continuar viviendo a pesar de estar sufriendo en este mundo. Pero Jesús está diciendo que todo el quiera seguirle, tiene que negarse a si mismo, sufrir humillación pública, y posiblemente será asesinado. Y que todo el que no quiera seguirle por que tiene miedo a perder la vida, de todos modos se va a morir. Cual quiera de las dos opciones implica sufrimiento. 

Me imagino que Pedro estaba pensando “Jesus, por favor ya deja de hablar de la muerte, ya todos están asustados!”. Sin embargo Jesús continúa diciendo “de nada les sirve vivir con todo el mundo a su favor, siendo amados por todo el mundo, si de todos modos cuando se mueran van a perder su alma.” Nada se gana con eso. No se gana nada con tener al mundo en el bolsillo si a fin de cuentas se pierde el alma. Y todavía Jesús añade, “es más, díganme ¿qué pueden dar a cambio de la vida?”, es decir, ¿cuál es el precio de la vida?... Esta es una pregunta retórica, de la cual Jesús no esperaba una respuesta. Era una pregunta retadora. Una pregunta que invita a tomar una decisión.

Jesús los reta a que se decidan, que vean lo que les conviene. “¿Me siguen o no?” diría Jesús. “Antes que se decidan, sólo quiero agregar algo más. A todos los que decidan seguirme y se avergüencen de mi o les de vergüenza lo que sea que yo diga, El Hijo del Hombre también se va a avergonzar de todos ellos delante de la gloria de su Padre y de los ángeles también. ¿Estamos claros?”

Supongo que Pedro también ha de haber querido responder a la pregunta, diciendo: “si, yo te sigo. No me voy a avergonzar de ti. No me importa que me maten. Nunca te voy a dejar.” ¿Le suena familiar? Esto es exactamente lo que Pedro diría más adelante en el tiempo cercano a la crucifixión de Jesús. Ni siquiera Pedro pudo seguirlo de la manera que Jesús había querido.

Qué terrible. ¿Quién puede seguir a Jesús de esa manera? Es algo muy difícil. La gente difícilmente podía dejar de pensar en la imagen de la crucifixión de ellos mismos. Era demasiado para la mente; era:
• Tener humildad a costa de la humillación, 
• Defender la palabra a costa del mundo, 
• Morir a costa de la muerte, y
• Vivir a costa de la vida

Esto me recuerda a Randy Pausch, quien en el 2007 se hizo famoso por su libro y video llamado “La ultima clase”. Randy estaba muriéndose de cáncer de páncreas, y le dijeron que le quedaban de tres a cuatro meses de vida. Entonces decidió dar una última clase. En ella retó a los oyentes a vivir la vida plenamente a pesar de las dificultades. En su última clase dio un buen consejo, el dijo: “las paredes existen por una razón. Para que todos tengamos la oportunidad de demostrar que tan desesperadamente queremos algo. Las paredes están ahí para detener a aquellos que no están lo suficientemente determinados a conseguir aquello. Están ahí para detener a los demás!”  Paredes y más paredes.

Los que hemos vivido en El Paso, TX, podemos identificar una pared muy evidente: la frontera con México. Esta barrera está definida por la inseguridad que existía en Cuidad Juárez, México, en el otoño de 2011. Recuerdo que aun estando en la universidad, un día cayó una bala perdida que fue disparada en Cd. Juárez, cruzó la frontera a El Paso, llegó hasta la universidad, atravesó la ventanilla de una puerta en el edificio de matemáticas, y atravesó la puerta de la oficina de un maestro. Recuerdo también que una bala perdida cruzó la frontera y cayó cerca de la oficina del presidente municipal de El Paso. Estábamos muy asustados por la inseguridad en México, e irónicamente, El Paso es considerada una de las ciudades más seguras de América.  En octubre de 2011, tuve el privilegio de participar en un evento de ayuda con un grupo de hombres que construyen casas en Juárez. El ministerio se llama “Casas por Cristo”. Pero recuerdo que yo no tenía miedo ni nada. Al contrario, me la pasé muy bien, hubo momentos divertidos. El que más recuerdo fue que por alguna razón el camión que iba a traer el cemento no llegó a la hora que lo esperábamos sino que llegó mas tarde. Así que estuvimos obligados a sentarnos y esperar. Mientras esperábamos ahí en la calle, aquellos varones empezaron a buscar algo que hacer en el vecindario, y encontraron una planta productora de huevos, es decir, tres gallos y tres gallinas ponedoras en el patio de una casita. Las gallinas tenían un gallinero muy reducido, y como no había nada que hacer, y como teníamos alambre, y malla para gallineros, pues el equipo decidió iniciar un nuevo ministerio llamado “Casas por Chickens”, y construyeron un nuevo gallinero. Estos varones, como eran arquitectos y carpinteros profesionales, hicieron un trabajo excelente. Imagínese usted a un grupo de varones, en las calles de la ciudad más peligrosa del mundo, construyendo un gallinero, y teniendo el mejor momento de sus vidas. Y honestamente todos sabíamos a lo que nos arriesgábamos al ir a Juárez, al estar en contacto con la guerra entre los carteles, la policía, y los militares, los cuales estaban para defendernos.

Militares como el Marino Dakota Meyers, por ejemplo. A quien el presidente Obama, le entregó la medalla de honor en septiembre 15 de 2011, la cual es la condecoración más elevada en actos de valor. El soldado Meyers servía en Afganistán cuando compañeros de su grupo fueron emboscados y atacados por los guerrilleros Talibanes. Meyers escuchaba con desesperación los gritos de ayuda y dolor a través de su radio. Dos veces pidió permiso para entrar en ayuda de sus compañeros pero le fue negado. Pero no pudo quedarse sentado y ver como sus compañeros eran asesinados.  Después de un segundo intento sobre la radio, miró al sargento Chavez, y le dijo, “nos vamos a arriesgar”. Chavez manejó el vehículo hasta la zona de muerte y Meyers operaba el arma principal. En una entrevista que le hicieron, Meyers cuenta lo siguiente: 
“No pensaba que iba a morir, estaba convencido de ello” dijo Meyer. Cuando se le preguntó la razón de haber manejado hacia la pared de balas y explosiones dijo, “Había tropas Americanas bajo ataque, y ellos eran mis hermanos.” Para Meyer la misión era clara. “O los sacas a todos con vida, o mueres en el intento. Si no mueres en el intento, no lo intentaste con la fuerza necesaria.” 
Las palabras que no se me olvidan son “No pensaba que iba a morir, estaba convencido de ello”.

El Marino Meyers, el grupo de varones, el Dr. Pausch, y Jesús tienen algo en común. Todos estaban convencidos de que la muerte era inminente. Todos podrían afirmar que los momentos vividos sabiendo que su vida está en peligro, son los mejores momentos de su vida. Ése es el secreto: cuando sabes que vas a morir, tus prioridades cambian, y la manera en que experimentas la vida es diferente.

Cuando tienes la certeza de que vas a morir, no importa quien te quiera humillar, de todos modos vas a morir. Se pueden tomar riesgos cuando sabes que vas a morir. Puedes sufrir malos tratos y soportar la vergüenza porque sabes que vas a morir. Y no quiero que me mal entiendan, no estoy diciendo que Jesús quiere que muramos, no! Al contrario el quiere que vivamos plenamente y que experimentemos el Reino de Dios en este mundo. Pero la única manera de poder vivir plenamente es vivir como si fuéramos a morir.

Incluso Jesús finaliza diciendo “algunos aquí presentes no verán muerte sin antes haber visto el Reino de Dios llegar con poder”. Jesús les prometió que ellos, antes de morir serían testigos del poder del Reino de Dios. Si querían evidencia, ellos simplemente tendrían que voltear a ver la tumba vacía y ver el poder del Reino de Dios. Jesús les iba a demostrar con su propia vida, que el vivir como si fueran a morir era el secreto para una vida plena y significativa, y que además la muerte solo era una barrera, una pared, para poder llegar a la vida, para poder ver que tan desesperados estamos por vivir. 

Cuando Jesús retó a la multitud “¿quién me quiere seguir?”, él estaba preguntando “¿quién quiere morir? Sígame.” Los que quisieran vivir plenamente deberían de vivir como si fueran a morir; Jesús preguntaba “¿quién quiere morir para vivir?” Jesús estaba buscando gente dispuesta a morir para vivir. Jesús sigue buscando gente dispuesta a morir para vivir. Y Jesús seguirá buscando gente dispuesta a morir para vivir. Y sabe usted algo, efectivamente en el pasado hubo gente que le siguió dispuesta a morir para vivir, el día de hoy hay gente que desesperadamente le sigue dispuesta a morir para vivir, y siempre habrá gente que necesite a Jesús desesperadamente y que estará dispuesta a morir para vivir.

El mensaje de Jesús es: de aquí en adelante vive como si estuvieras a punto de morir, muere a ti mismo; el sufrimiento pasará; yo te daré vida.

De aquí en adelante muere para vivir. 

Muriendo para vivir.

jueves, 11 de abril de 2013

¿Me amas? // Juan 21:17

Érase una vez, un joven llamado Rey. El estaba enamorado de Erica. Erica estaba en la preparatoria y tenía unos ojos hermosos, cabello largo, color dorado. Rey era un muchacho común y corriente, bien portado, respetuoso; pero era un poco tímido. Y aunque siempre se sienta detrás de Erica en todas las clases, nunca le dice nada.
Un día en la clase de educación física, mientras estaban en el campo deportivo, el alcanzó a escuchar que Erica le decía a sus amigas que a ella le gustaba Rey. El todo contento al terminar la clase regresa al salón y se sienta detrás de ella, como siempre, todo emocionado por esta muchacha.  Pero no podía esperar ni un momento mas, la clase estaba por empezar, y le dice, “Necesito decirte algo”. Ella responde,  “Bueno, pues vas a tener que esperarte hasta que se acabe la clase. ¿Puedes?” El dice, “supongo que si puedo esperar”, pero inmediatamente corrigió y dijo, “¿sabes qué? no puedo; honestamente, no puedo esperar, necesito preguntarte algo”. “Esta bién”, respondió, “puedes decirme”. (a estas alturas ya había empezado la clase) El entonces le dice “Si te pido que seas mi novia, ¿me dirías que si?” Y entonces gobernó el silencio por cerca de 15 minutos, ni una palabra, estaban en clase. Entonces ella se voltea y le dice “Rey, estaba esperando que un día me lo pidieras”, “¿eso quiere decir que si?”, dijo Rey, “claro tontito, es un si” asintió Erica. Y desde ese momento los dos comían juntos, pasaban tiempo juntos, caminaban juntos, y platicaban en confianza acerca del futuro y de la vida.
Paso un año y pocos meses, cuando Rey fue llamado a servir en la guerra. Fue llamado a defender a su país. Antes de que tuviera que irse, los dos platicaron. El dijo “te prometo que regresaré, te amo”, y ella le prometió fidelidad, si regresaba ella estaría esperándolo. Pues se fue, y mientras estaban separados, el defendiendo a su país, el enemigo llego al pueblo donde vivía Erica, y sometieron a las familias que ahí vivían, y le dieron a Erica un ultimátum: O tienes relaciones con los soldados o te mueres. La dejaron con la opción de prostituirse o morir. Vivir en vergüenza o morir. Ella escogió vivir.
Un año y meses mas adelante, después de tanto abuso, un grupo de soldados de las fuerzas aliadas llegó al pueblo donde vivía Erica, y aniquilaron por completo al enemigo. Ella fue librada de tanto abuso. Sin embargo, al novio le llegaron noticias, y así se entero de lo que había sucedido. A los pocos días la guerra terminó; el regresó al pueblo y empezó a buscarla. Cuando la encontró, fue y la abrazó. Abrazados, lloraron, y le preguntó, “aun me amas a pesar de lo que pasó”, ella respondió “si”. El preguntó todavía con el mal sabor de boca de la traición, aun que no había sido traición, se sintió como si lo hubiera sido. Y cuando ella respondió, lo hizo sintiéndose sucia. Entonces el preguntó nuevamente, “Erica, ¿aun me amas? ¿Estás segura?”  Ella contestó, “si te amo”. “Pues cásate conmigo! Dejemos este pueblo y hagamos una vida juntos; casémonos y olvidémonos del pasado”.
Pues así lo hicieron, se lanzaron a la aventura, se casaron, recibieron consejería y terapia para resolver sus problemas. Estuvieron juntos por mucho tiempo, con problemas pero juntos, con malos recuerdos pero juntos. Y la historia cuenta que vivieron felices por siempre jamás aun a pesar de las dificultades.

Hoy, esta historia es como una parábola en relación al un texto en las Escrituras, porque algunos de nosotros todavía estamos lidiando con cuestiones de amor. Lo que sucede es que algunos de nosotros nos enamoramos de Dios, nosotros teníamos conversaciones íntimas con El, conocíamos sus gustos, sabíamos hasta lo que pensaba, teníamos una relación íntima con El. Pero de alguna manera, cuando estábamos juntos algo nos separó de El; algo sucedió y ahora El está alejado, ¿o acaso seré yo el que está alejado? Lo que sea que haya sucedido, sabemos que tenemos que tomar una decisión, porque cuando El regrese y me pregunte si aun lo amo, ¿qué le voy a decir? Lo traicioné, sabia exactamente lo que El quería que hiciera, y decidí vivir a mi manera. Si El me pregunta, “¿me sigues amando?” ¿Qué voy a contestar?

El evangelio según San Juan nos cuenta la historia del encuentro entre Pedro y Jesús. Jesús le hace la misma pregunta a Pedro. San Juan escribe lo siguiente

“Simón, hijo de Juan, ¿me amas?
Pedro se puso triste porque Jesús le había preguntado ya tres veces si lo amaba. Entonces Pedro le dijo:
Señor, tú lo sabes todo. Sabes que te amo.
Jesús le dijo:
Cuida a mis ovejas.” - PDT

La pregunta es, “¿me amas?” Es una pregunta que nos invita a reconsiderar nuestro estado actual. Es una pregunta que te invita a considerar tu propio estatus. La pregunta de Jesús esta basada en el estatus de Pedro. Si leemos el texto del capítulo nos daremos cuenta que todo esto ocurre después de que Pedro negara a Jesús no una, ni dos, sino tres veces, antes de que Jesús estuviera caminando hacia la cruz. Era traición total y absoluta; y después de que Jesús muriera en la cruz, la relación entre El y Pedro estaba algo cortada. Lo que estaría sucediendo internamente entre los dos no lo sabemos; sin embargo, llego el tiempo en el que ellos estuvieron frente a frente, se habían reencontrado, estaban pescando juntos. Pedro había regresado a pescar, y por eso es una pregunta que te invita a reconsiderar lo que estas haciendo actualmente. Considera lo que estas haciendo. De pescador, ¿a que cosa?

¿Me amas? Es una pregunta que te exige ser un pastor. Es una pregunta que quizás te reta a cambiar de pescador a pastor. Es una pregunta tal, que al responder Pedro, Jesús le pide que alimente a sus ovejas. Alimentar a las ovejas puede ser sencillo; Pedro sabia lo que hacia un pastor, y el alimentar a ovejas era podía ser fácil. Sin embargo, cuando le dice “cuida a mis ovejas”, ya la cuestión es diferente, porque como pastor uno tendría que estar dispuesto a dar la vida por las ovejas. No es lo mismo que mi amiga me pida que le cuide a su bebé por unas dos horas, a que me pida que le cuide a su bebé por diez años mientras ella regresa. Es muy diferente porque involucra paternidad, involucra criar a un niño, alimentarlo, sabiendo que un día ella va a regresar por lo que le pertenece. Es una cuestión que nos demanda ser pastores.

¿Me amas? Es también una pregunta que requiere que lo sigas. Es una pregunta que involucra discipulado. Si usted continua leyendo la historia notara que al final de la conversación, Jesús le dice a Pedro “tienes que seguirme”. Involucra discipulado y un compromiso. En estos días, ser un pastor comprometido no es nada fácil. Hemos visto sufrir al pastor Rick Warren por el suicidio de su hijo, he visto a un pastor amigo mío en Chihuahua que sufrió extorsión por el supuesto secuestro de su esposa, a uno de nuestros compañeros aquí en el seminario se le quemó la casa hace unos días y perdió todo lo que tenia. Entonces la pregunta aquí seria, ¿estamos realmente comprometidos? ¿Somos pastores realmente comprometidos?

Si tu, como siervo de Jesucristo, le has fallado, incluso gravemente, aun hay esperanza el día de hoy. Porque Jesús te esta buscando, quiere encontrarte y confrontarte, es la verdad, quiere confrontarte y preguntarte, “¿me amas?” El quiere saber si todavía estas comprometido con El, si todavía le eres fiel. El esta dispuesto a decir “olvidemos el pasado; juntos podemos salir adelante”. El quiere volver a tener esa relación tan profunda, íntima, contigo. Tal vez no estamos haciendo lo que el nos pidió que hiciéramos, y esta es una llamada de atención: ¿Me amas?
Si es así: ¿Me seguirás?
¿Lo harás?

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Predicación en Inglés subtitulada en Español: