domingo, 3 de julio de 2011

Confia en Su Tiempo / Marcos 5:21-43

Con los años he descubierto que Dios usa caminos rotos, para llevarnos a Dios. Esta mañana quiero llevarle al pasado, en la orilla del mar de Galilea,  experimentar el dolor, el pánico y la desesperación de un padre que encuentra en Jesús todo lo que había estado buscando.

Vaya conmigo a Marcos 5, y vamos a empezar a leer en el versículo 21:

"[21] Jesús llegó en la barca al otro lado del lago y se quedó en la orilla, porque mucha gente se juntó a su alrededor.
   [22] En ese momento llegó un hombre llamado Jairo, que era uno de los jefes de la sinagoga. Cuando Jairo vio a Jesús, se inclinó hasta el suelo [23] y le rogó:
    --Mi hijita está a punto de morir. ¡Por favor, venga usted a mi casa a poner sus manos sobre ella, para que sane y pueda vivir!
   [24] Jesús se fue con Jairo. Mucha gente se juntó alrededor de Jesús y lo acompañaron. [25] Entre la gente iba una mujer que había estado enferma durante doce años, pues perdía mucha sangre. [26] Había gastado en médicos todo el dinero que tenía, pero ellos no habían podido sanarla; más bien, la maltrataron más. Cada día se ponía más enferma.
   [27-28] La mujer había oído hablar de Jesús, y pensaba: "Si tan sólo pudiera tocar su ropa, sanaría". Por eso, cuando vio a Jesús, se abrió paso entre la gente, se le acercó por detrás y le tocó la ropa. [29] Inmediatamente dejó de sangrar y supo que ya estaba sana.
   [30] Jesús se dio cuenta de que había salido poder de él. Entonces miró a la gente y preguntó:
    --¿Quién me tocó la ropa?   
[31] Sus discípulos le respondieron:
    --¡Mira cómo se amontona la gente sobre ti! ¿Y todavía preguntas quién te tocó la ropa?
   [32] Pero Jesús miraba y miraba a la gente para descubrir quién lo había tocado. [33] La mujer, sabiendo lo que le había pasado, fue y se arrodilló delante de él, y temblando de miedo le contó toda la verdad.
   [34] Jesús le dijo:
    --Hija, has sido sanada porque confiaste en Dios. Vete tranquila.
   [35] Jesús no había terminado de hablar cuando llegaron unas personas de la casa de Jairo y le dijeron:
    --¡Su hija ha muerto! ¿Para qué molestar más al Maestro?
   [36] Jesús no hizo caso de lo que ellos dijeron, sino que le dijo a Jairo:
    --No tengas miedo; solamente confía.
   [37] Y sólo permitió que lo acompañaran Pedro y los dos hermanos Santiago y Juan. [38] Cuando llegaron a la casa de Jairo, vieron el alboroto y que la gente lloraba y gritaba. [39] Entonces Jesús entró a la casa y les dijo:
    --¿Por qué lloran y hacen tanto escándalo? La niña no está muerta; sólo está dormida.
   [40] La gente se burló de Jesús. Entonces él hizo que todos salieran de allí. Luego, junto con los padres de la niña y los tres discípulos, entró al cuarto donde ella estaba. [41] La tomó por la mano y le dijo en idioma arameo:
    --¡Talitá, cum!
    Eso quiere decir: "Niña, levántate". [42] En ese mismo instante la niña, que tenía doce años, se levantó y comenzó a caminar. Cuando la gente la vio, se quedó muy asombrada.
   [43] Jesús ordenó que no le contaran a nadie lo que había pasado. Después mandó que le dieran de comer a la niña." Marcos 5:21-43 (TLA)

Imagine por un momento que usted es Jairo. Había tenido una noche larga y pesada. Se quedó sin poder hacer nada más que ver la vida de su hija esfumarse. El sueño se le había espantado. Usted le ha gritado a Dios que le dé un milagro e hizo toda clase de promesas al respecto, pero fue en vano.

En un momento de debilidad, un pensamiento cruzó su mente: "Pide ayuda a Jesús." Pero este pensamiento salió tan rápido como había entrado. Jesús es increíble, sin duda, pero es muy problemático. El arruino un servicio de adoración hace unos días al enfrentarse con un demonio de en medio de la congregación. Los religiosos ya lo habían etiquetado como "es del diablo". No importa cuán desesperado estuviera Jairo tuvo que recordar quién era. Él era el jefe de la sinagoga. Si él fuera a Jesús, ¿qué pensaría la gente? Además, la última vez que había oído de Él, Jesús había salido de la ciudad.

En medio del peor día de su vida, comenzaron a circular rumores de que unos barcos se habían visto en el horizonte, y parecía que Jesús venía a puerto. En este punto, Jairo se lanza corriendo a la costa para encontrar a Jesús. Tan pronto como el barco toca el muelle, Jairo se apresura a Jesús y lo lanza a sus pies clamando: “Mi hija está agonizando; ven y pon las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá.”

En este punto le importaba poco lo que se pudiera pensar de él. Su pequeña hija se estaba muriendo, y sólo Jesús podía salvarla. ¿Lo que es tener buena suerte no? El tiempo de Jesús era perfecto. Llegó justo a tiempo.

A medida que se abrían paso por la ciudad una multitud enorme le seguía. Todo el mundo se sorprendió al ver a Jairo y a Jesús caminando uno al lado del otro. Jesús se abría paso entre la multitud y de repente, se detuvo y miró a su alrededor. Él exclamó: "¡Quién me ha tocado!" ¿Puede usted imaginarse lo que Jairo estaba pensando?: "¿a quién le importa? vámonos, vámonos, mi hija se está muriendo". Pero Jesús se mantiene firme y continúa buscando. Uno de los discípulos habla y dice: "Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado?"

Pero Jesús sabía que algo estaba pasando: poder sanador había sido liberado de su cuerpo. Como Jesús se esperó, Jairo estaba en estado de pánico. Finalmente, tímidamente una mujer salió de entre la multitud, y cayó a sus pies. Ella confesó que había estado enferma durante años y que había llegado hasta donde estaba Jesús y tocó su ropa y que estaba sana. Jesús miró profundamente en sus ojos y dijo: "Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote."




Mientras Jesús estaba hablando, Jairo reconocido a algunos de sus amigos abriéndose paso entre la multitud. Viendo las caras se podía saber que tenían malas noticias. Uno de ellos habló en privado con Jairo y dio la peor noticia que un padre podía recibir. Él le dijo: "Tu hija ha muerto; ¿para qué molestas más al Maestro?".

¿Puede usted imaginarse los sentimientos en ese momento? Algunos de ustedes pueden. Debo admitir que yo no puedo. He caminado en este valle de sombra de muerte con unos amigos muy queridos como hermano en Cristo y amigo, pero no tengo ni idea de cómo se siente.

En la preparación de este post, me encontré con un blog titulado "El duelo papás: el proyecto", creado por Kevin Farley, de Illinois. Lamentablemente, Kevin perdió a dos hijos en un lapso de dieciocho meses. En un esfuerzo por lidiar con su propio dolor y ayudar a otros padres que estaban sufriendo de la misma manera, él comenzó a contar su historia y compartir los sentimientos con otras personas que estaban sufriendo. En junio del año pasado, Kevin escribió sobre las emociones que sintió después de la muerte de sus hijos. Él escribió:
Los padres que han sufrido como nosotros:
  • Se enojan consigo mismos por no ser capaz de proteger a sus hijos.
  • Se enojan porque la vida, tal como la conocían, se ha ido.
  • Se enojan con Dios por permitir que la pérdida sucediera.
  • Se enojan porque el mundo se sigue su curso después de su pérdida, como si nada. "Mi hijo ha muerto, ¿cómo puede el mundo seguir adelante?"
  • Están enojados con las personas que estuvieron envueltos en la muerte de su hijo.
  • Están enojados porque algunas personas a su alrededor sólo quieren que uno lo "supere y vuelva a su antigua vida".
  • Están enfadados porque han perdido el control de sí mismos y de sus emociones.
  • Ellos están enojados con sus empleadores por no entender que su desempeño en el trabajo ha sido afectado de por vida y que no son la misma persona que antes. Es difícil preocuparse por cosas que ya no parecen tener importancia.
  • Están enfadados porque han perdido la esperanza y parece que no pueden encontrarla.

Creo que estas ideas de Kevin podrían darnos una idea de la avalancha de emociones que Jairo debió haber sentido. Sospecho que en su mente Jairo trataba de razonar lo siguiente: Por que Jesús tuvo que detenerse y hablar con esa mujer. Ella ya había sido sanada y punto. Él podría volver a buscarla después, pero por ahora ¿mi hija qué? mi niña, está muerta.

¿Te has sentido como si Dios llegara demasiado tarde? ¿Alguna vez has cuestionado sus tiempos? O peor aún ¿has puesto en tela de juicio su preocupación y cuidado por ti? Sospecho que todos nosotros en algún momento hemos mirado hacia arriba, al cielo, con dolor y confusión, y tal vez hasta ira y frustración.

Mientras que todas estas emociones se incrustan en Jairo, Jesús se voltea y le dice directamente y con firmeza:

"No temas, cree solamente".

Jesús lo tenía todo bajo control. Realmente nada había cambiado en lo que a él se refería. La niña iba a estar bien, pero Jairo no lo sabía, por lo que Jesús capturó su atención y le dijo:

NO TENGAS MIEDO.

O en otras palabras, no pierdas el control, no te asustes, no dejes que tus emociones te dominen. En términos científicos, Jesús estaba hablando del mecanismo de defensa "lucha o huida". Sospecho que Jesús le estaba hablando a esa adrenalina y las emociones que te golpean como una tonelada de ladrillos cuando algo va mal, muy mal.

Todos nosotros conocemos muy bien las garras del miedo y el terror en nuestras vidas, lo hemos vivido aquí en carne propia. Jesús lo miró a los ojos y dijo: "No temas, cree solamente".

Uno de mis versículos favoritos se encuentra en el Salmo 56. Fue un salmo que David escribió recordando su huida del rey Saúl, y viviendo entre la gente de Gath, la cual no sabía si podía confiar en ellos. La historia se encuentra en 1 Samuel 21.

En esta honesta confesión, el salmista David escribió:

"En el día que temo, Yo en ti confío." Salmo 56:3
“Cuando tengo miedo, confío en ti. “ (DHH)

No puedo decirle cuántas veces en mi vida, a la hora de los problemas, sentí miedo en lo más profundo de mi corazón y mi alma, al grado que me he ido a dormir por la noche susurrando esta oración en voz baja. "Cuando tengo miedo, voy a confiar en ti."

Seguir a Jesús no nos hace inmunes al miedo, pero nos da un lugar hacia donde correr a refugiarnos. Podemos llevar nuestros miedos a Jesús. En agosto del 2004, Joel Contreras y Karina Moreno lanzaron un disco en conjunto con el grupo Rojo el cual contiene un canto titulado "Mi torre fuerte." El coro contiene estas palabras: "...en mi angustia eres fiel, Señor…" Le sugiero que confíe en la fidelidad de Jesús.

Usted puede tener miedo, pero usted no tiene que quedarse viviendo en su miedo. Creamos en Jesús. Confíale solo a Él tu vida y tus circunstancias.

NO TENGAS MIEDO, SOLO CREE

Jesús miró a los ojos y al corazón de este hombre que tenía el corazón destrozado, en esencia, le dijo: cree en mí; confía en mí, todo va a estar bien.

 Jairo vino a Jesús con fe creyendo que Jesús podía tocar a su hija y ella iba a ser sanada, pero ahora, en este preciso momento en la historia, Dios lo estaba estirando (estresando). ¿Habría suficiente fe y confianza en Jesús para creer que su hija muerta iba a estar bien?

 Inmediatamente Jesús, Jairo y el círculo íntimo de Jesús: Pedro, Santiago y Juan partieron hacia la casa. Al llegar pudieron escuchar el sonido desgarrador de luto. Algunos de ustedes conocen esos sonidos muy bien. Me ha tocado estar sentado en una sala de espera cuando llega una noticia de muerte. Me ha tocado estar en salas funerarias con adolescentes gritando y lamentando la muerte repentina de su amigo. En Israel, los lamentos y sonidos de dolor eran parte fundamental de la cultura.

Jesús a su llegada se enfrenta a los llorones y reprendiéndolos les dijo:

 "¿Por qué tanto alboroto y llanto? La niña no está muerta sino dormida. "

 En respuesta, la gente se rió de Jesús, creyendo que era un predicador medio piraton que había perdido el sentido de la realidad. Jesús vacía la casa, excepto por la madre y el padre de la niña y sus tres amigos más cercanos.

 Al entrar en la habitación, Jesús fue al lado de la niña. Con ternura y amor en su voz, él la tomó de la mano, y dijo: "Niña, a ti te digo: levántate." Ante el asombro boquiabierto de todos en la sala excepto Jesús: la niña se puso de pie. Me la imagino corriendo a su madre y su padre. ¿Puede visualizar las lágrimas de alegría y asombro en los ojos de Jairo mientras la abrazaba con fuerza? Ella estaba viva. Jesús les dijo que fueran a buscar algo de comer, y por cierto, por favor no le digan a nadie lo que pasó. (Seguramente!)

En aquel momento de desesperación y desconsuelo, Jesús dijo: "Muchacha, a ti te digo: Levántate." Este fue un momento de esos en los que Jesús dice: “a ti te digo”. La niña se levantó por el poder y la presencia de Jesucristo. No olvidemos las palabras que le susurró a Jairo en el momento más oscuro de su vida. "¡No tengas miedo, cree!"

Entonces, ¿Cuál es su condición en este dia? ¿Dónde estamos como seres humanos el día de hoy? ¿Su vida es presa del pánico? ¿Se enfrenta a un reto demasiado grande? ¿Hay problemas en su familia que parecen no tener solución? ¿Nuestros niños están creciendo en un mundo lleno de inmoralidad y falta de valores? ¿Parece que la batalla está perdida? ¡Tenemos que luchar sin ningún temor al fracaso! Hoy es el tiempo de Dios. Jesús dice "¡No tengas miedo: cree, cree en mí!"

Cada dia enfrentamos una batalla en ámbitos espirituales y con consecuencias eternas.  Es nuestra oportunidad de trabajar sin miedo en contra de la inmoralidad y contra la falta de principios bíblicos.

Ha llegado el momento de que enfrentemos nuestros miedos. Hoy es el tiempo de Jesús. Tal vez parezca demasiado tarde, pero desde la perspectiva de Jesús, todo está perfecto y listo.  Hagamos historia, arrebatemos el futuro.

El futuro de nuestra comunidad no será conquistado por hombres y mujeres con miedo, o por aquellos que se esconden en las comodidades de su vida. No, el futuro va a ser conquistado por los que guardan las palabras de Jesús, esas palabras que van en contra de todas leyes de la probabilidad y posibilidad "¡No tengas miedo: cree, cree en mí!"

domingo, 12 de junio de 2011

¿Por que tenemos tanto miedo? // Marcos 4:35-41


Durante los últimos diez años, ¿cuáles han sido algunos de tus momentos decisivos?

Esta semana me topé con la página web: Listverse.com, la cual contiene listas de los diez mejores en diferentes categorías. Ahí encontré un artículo acerca de los momentos más decisivos en los últimos diez años.

Por ejemplo, en el ámbito de la literatura, para aquellos de ustedes que les encanta leer, se puede pensar solo en un libro (o una serie de libros): HARRY POTTER. En 1997, J. K. Rowling era una autor desconocida tratando de conseguir que su libro fuese publicado. Hoy es la única autor multimillonaria en el planeta tierra. Ella cambió la cara de la literatura infantil de toda una generación.

En el mundo de la música, el momento decisivo no fue un artista o un estilo de música, sino más bien una tecnología. A pesar de que Steve Jobs no inventó el reproductor de mp3, lo que cambió la cara de la música fue Apple cuando se lanzó en octubre de 2001 el "iPod". Si usted fuera de otro planeta y viniera de visita a la tierra, usted podría pensar que los adolescentes en Estados Unidos nacieron con unos tapones en los oídos conectados a un iPod.

Si hablamos de tecnología, hay una palabra viene a la mente: FACEBOOK. Este fue creado por un joven estudiante de Harvard como la intención de ser una red social para estudiantes universitarios; la cual, h
oy en día, ha cambiado la imagen de la comunicación. Por ejemplo, la radio tardó 38 años para llegar a 50 millones de oyentes. En nueve meses, Facebook alcanzó los 100 millones de usuarios y hoy conecta a mas de 500 millones de usuarios en todo el mundo!

Viendo en el lado desagradable, ¿cuántos de nosotros podríamos olvidar la madrugada del 11 de septiembre de 2001? El ataque a las Torres Gemelas de Nueva York y a el Pentágono en Washington, ha sido el momento decisivo para esta generación en USA, al igual que el ataque a Pearl Harbor, lo fue para la generación anterior.
Aquellos de nosotros que lo hayamos vivido podemos decir con gran detalle donde estábamos y lo que estábamos pensando en ese día. Desde entonces nuestro mundo nunca ha sido el mismo. Incluso hoy en día, hay hombres y mujeres jóvenes están en Afganistán luchando la guerra contra el terrorismo.
¿Qué hay de nuestra vida personal?, ¿cuáles han sido los momentos mas decisivos? Para algunos de nosotros, los momentos decisivos comenzaron con nuestro primer día en la primaria, secundaria, preparatoria o la universidad. Tal vez el momento decisivo fue al recibir el diploma en la graduación.

Para algunos de nosotros los momentos decisivos son ocasiones felices, como el momento en que dijimos "Si, acepto" en la presencia de Dios y nuestros amigos, o el momento en que se recibe el primer hijo en los brazos.

Para otros de nosotros, el momento decisivo puede estar relacionado con tristeza. Tal vez el día que el padre se fue de casa y nunca regresó. El día que la esposa murió en nuestros brazos. Fue el día en que fuimos llamados a la oficina del supervisor y fuimos despedidos. Fue en la oficina de un doctor cuando con rostro sombrío, dijo, "tienes cáncer." O tal vez el día en que en un parpadear estábamos en medio de un accidente que cambió nuestra vida para siempre.

Cuando reflexionaba en mi vida recordé algunos momentos importantes. Recuerdo el miedo que llenó mi corazón cuando me paré sobre la tumba de uno de mis mejores amigos, el cual murió de cáncer.
Su muerte me llevó justo a los pies de Jesús.

Puedo recordar la primera vez que toque la mano de mi esposa, Robyn, en la clase de psicología en Baylor. Puedo recordar cuando era un ministro de jóvenes en la Gateway Baptist Church en Waco, Texas, cuando llegue a la Escuela Dominical y ni un solo joven se presentó. Yo era un ministro de jóvenes sin jóvenes. Al día siguiente fui con mi pastor E.J. Culp a renunciar por haber fracasado, y él sonrió y me dijo que no aceptaría mi renuncia porque creía en mí.

He encontrado a menudo que en los momentos mas difíciles de la vida puedo experimentar el poder y la presencia de Dios en las formas más poderosas y personales. Con esto en mente, t
omemos un paseo en barca con Jesús y sus discípulos. En Marcos 4, encontramos a Jesús al final un largo día de enseñanza. Mientras la noche llega, El invita a sus discípulos al barco, y a cruzar al otro lado. Ellos ni se imaginaban que este corto viaje en la barca cambiaría sus vidas y que experimentarían a Jesús de una manera literalmente extrema.
Fijemonos bien en esta historia, creo al terminar de estudiarla, usted se verá ahi, en la barca con Jesús.

35 Aquel día, cuando llegó la noche, les dijo: Pasemos al otro lado.
36 Y despidiendo a la multitud, le tomaron como estaba, en la barca; y había también con él otras barcas.
37 Pero se levantó una gran tempestad de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba.
38 Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos?
39 Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza.
40 Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?
41 Entonces temieron con gran temor, y se decían el uno al otro: ¿Quién es éste, que aun el viento y el mar le obedecen?
Como lo hemos señalado anteriormente, el evangelio de Marcos fue escrito probablemente a través de los ojos de Pedro. Pedro era un pescador. Era un hombre de mar. Él era un marinero retirado, pero en este día, él y sus amigos pensaron que había llegado su fin. Ellos pensaban que iban a ser tragados por el mar y que nunca mas iban a saber de ellos.
Marcos señala que era de noche. El sol se ponía, y Jesús llamó a sus discípulos a unirse a él en un viaje a través del mar de Galilea. Él dijo: "Pasemos al otro lado." Una orden sencilla, pero no mal interpretemos el significado de la misma. Los discípulos navegaron directo a la tormenta siguiendo la orden de Jesús. Esta tormenta no fue creada por su desobediencia. Fue un acto de obediencia, fe y confianza lo que los llevo a esta situación.

Si pensamos que seguir a Jesús significa que todo es color de rosa, entonces no conocemos muy bien a Jesús. Marcos está tratando de decirnos en términos prácticos que
Jesús no nos protege de las tormentas sino a través de las tormentas.

Hace un año, cuando Dios nos llamó a servir en la ciudad de El Paso, TX, no sabíamos en lo que nos estábamos metiendo, pero desde los primeros momentos en nuestro llamado sabíamos que iba a haber días difíciles.
Hicimos memoria, y recordamos que fueron las palabras de Moisés hacia Josué las que Dios usó en nuestra vida para llamarnos a El Paso. Moisés dijo a Josué: "Esfuérzate y se valiente." Más adelante agregó, "no temas ni desmalles." Uno no necesita fuerza y coraje para las vacaciones, pero si lo necesitamos para las líneas en frente de batalla. Las ordenes de “no tener miedo” no son para las playas de Hawai, sino para los que estan en la batalla. El seguir a Jesús no es para los débiles de corazón: es para los hombres y mujeres con coraje y valor.

Sin embargo, en esta tarde, los discípulos no sabían lo que les esperaba. El Mar de Galilea, era famoso por sus tormentas sorpresa. Debido a que esta asentado en un valle, los vientos pueden venir de repente y cambiar el mar calmado en una tormenta. Al parecer, eso fue lo que pasó aquella noche en la oscuridad.

Marcos señala que un vendaval furioso o tormenta de viento azotó el mar. Los vientos y las olas comenzaron a golpear el barco llevándolo de un lado a otro. A medida que la tormenta arreciaba, los discípulos comenzaron a entrar en pánico. Mientras trataban desesperadamente de salvar sus vidas, Marcos señala que Jesús está dormido en un colchón en la popa de la embarcación. Su colchón era probablemente un saco de arena de los que se utilizaban como lastre. Este lugar, en la parte trasera de la embarcación, estaba reservado para los invitados de honor. Es evidente que Jesús estaba agotado después un largo día de enseñanza y predicación. Se había quedado tan profundamente dormido, que dormía durante la tormenta. La predicación es muy demandante. De hecho, se han hecho estudios de los predicadores y estos estudios han revelado que la mayoría de los predicadores agotan su adrenalina mientras estan hablando. Este aumento en nuestra adrenalina inspira nuestro hablar, pero también tiene un efecto secundario. Al final del día, cuando la adrenalina se ha ido, el predicador esta bastante agotado y desgastado. Podríamos sugerir que esto le había sucedido a Jesús. Él estaba agotado y exhausto. Además, no tenía miedo de la tormenta porque El sabía que iban a llegar al otro lado, pero los discípulos no lo creían asi.

En medio del alboroto, los discípulos despertaron a Jesús con una pregunta sorprendente: "Maestro, ¿no te importa que nos ahoguemos?" En otras palabras, ¿cómo puedes dormir mientras estamos luchando por nuestras vidas? ¿No te preocupas por nosotros? En base a lo que esta sucediendo, esta no fue una petición de un milagro: era más bien motivo de compasión y preocupación. Observe el título que usaron cuando hablaron con El. Ellos no lo llaman "Rabino" o "Señor", sino simplemente "Maestro". En su angustia, simplemente querían que el maestro sufriera junto con ellos. En un instante se darían cuenta de que Jesús era mucho más que un poderoso maestro: se darían cuenta de que era el mismo Dios hecho hombre.

Me temo que a veces sólo queremos que Dios sufra con nosotros, en lugar de recurrir a él en fe para que responda ante las tormentas que azotan nuestras vidas. Tenemos una mentalidad de víctimas. Creemos que estamos destinados a sufrir, y no queremos sufrir solos, queremos que Jesús sufra con nosotros.
Pero recordemos que Jesús los envió a la tormenta. El Maestro no habia terminado de enseñar ese día, aun a pesar de que estaba profundamente dormido en medio de la tormenta, todavía habia mas.
Jesús se levantó y reprendió al viento. Marcos no nos dice lo que Jesús le dice al viento, pero las olas le dijo: "Calla, enmudece." Al instante, se calmó el viento y las olas se detuvieron en seco y se convirtió en un mar de cristal. En cuestión de un instante, la tormenta se convirtió en algo silencioso y quieto.
Recordemos que Marcos cuenta esta historia a través de los ojos de Pedro. Pedro era un marinero retirado. Pedro sabía que él estaba parado frente a alguien que tenía poderes más allá de lo que podía imaginar.

David Pascoe es un veterano marinero que instruye a la gente a navegar disfrutando la belleza y enfrentando los peligros del mar abierto. Hace poco leí un artículo que escribió sobre "como navegar aguas agitadas." En el artículo, el autor confesó que en algún momento tomó un riesgo innecesario durante una tormenta.
Él escribió:

“¿Por qué sucedió todo esto? Les diré: ignoramos las advertencias de clima inestable (una depresión tropical se estaba desarrollando sobre nosotros) y no estabamos prestando atención a lo que estaba pasando con el clima a nuestro alrededor. Teníamos que haberlo visto venir (o desarrollarse) y terminar nuestra pesca pronto. Sin embargo, nos quedamos 15 millas mar adentro y nos fue bastante mal, pero bueno, aprendimos una valiosa lección en el proceso: la Madre Naturaleza tiene todas las cartas.”

Sospecho que Pedro pudo haberse identificado con la observación de David. En el mar embravecido, la mayoría de los navegantes saben que "la Madre Naturaleza tiene todas las cartas." Sin embargo Pedro aprendió una lección acerca de Jesús en aquella noche. La madre naturaleza podra tener todas las cartas, pero Jesús decide cual carta se juega. Jesús está a cargo.

Jesús rompe el silencio. Marcos nos señala: "dijo Jesús a sus discípulos." Aqui vemos al gran Maestro que no había terminado con las lecciones del día. Jesús los había enviado a propósito a la tormenta para colocarlos en momento decisivo en sus vidas, iba a enseñarles una lección que jamás olvidarían. En ese momento Jesús concentró su atención en "sus discípulos", su círculo social: los que habían dejado todo para seguirlo. Si queremos estar en el círculo social, escuchemos con atención lo que dice Jesús.

Jesús se enfrenta a sus discípulos diciendo: "¿Por qué estáis así amedrentados?" Notemos que Jesús no dijo ¿Por qué estabais así amedrentados?, en pasado, sino más bien, ¿Por qué estáis así amedrentados?, en presente. Notemos también que después de que Jesús calmó a la tormenta, Marcos señala que los discípulos seguian "aterrorizados". Jesús dijo, "¿por qué estan aterrorizados o temerosos?", Pedro le dijo a Marcos la verdad: estaban aterrorizados. En medio de la tormenta ellos tenían miedo del viento y de las olas.
Tenían miedo porque que estuvieron a punto de morir.

Entonces, siendo realistas, ¿tendríamos todos que vivir en miedo?: temiendo a las circunstancias incontrolables que nos rodean, o temiendo al que nos tiene en la palma de su mano. En esencia, Jesús está preguntando, ¿por qué tienen miedo?
¿Por qué tienen miedo en la tormenta cuando saben que estoy en el barco? ¿O, por qué tienen miedo de mí?: acabo de salvar sus vidas, he venido a salvar sus vidas. Los amo.

La gente más saludable, osea las personas que están enteras, son los que no le temen al mundo que los rodea.
Ellos no temen a las circunstancias incontrolables de sus vidas. Es decir, la gente saludable teme a Jesús. Es fácil darnos cuenta de que ellos se sienten seguros en las manos del que los creó y los ama.

Después, Jesús tocó el tema de la fe diciendo: "¿Cómo no tenéis fe?" Jesús cuestionó su fe y confianza en él.
En esencia les pregunta, "¿Por qué no confían en mí?" "¿Qué tengo que hacer para que crean en mí?" En medio de la tormenta, los discípulos se olvidaron de aquel al que realmente deberían temer. Se olvidaron de que a bordo del barco venia aquel que con una sola palabra echaba fuera demonios, sanaba a los enfermos, aquel que les acababa de dar una probadita de los misterios del Reino de Dios.
Los traductores de la Biblia NVI, bien usan la palabra "aún" dentro de la pregunta. "¿Por qué aún no tienen fe?" Después de todo lo que he hecho por ustedes. Después de todo lo que les he mostrado, ¿por qué todavía no creen; por qué aún no tienen fe?

En esa noche oscura Jesús desafiaba a sus discípulos a que confiaran en él, creyeran en él, pusieran su fe en él, pero lamentablemente entraron en pánico.
La mayoría de nosotros también tendemos a entrar en pánico en vez de tener confianza.

En 1940, CS Lewis escribió el libro "The Problem with Pain" en el tiempo de la Segunda Guerra Mundial. Durante su peregrinación espiritual, Lewis paso de ser un ateo a un creyente en el Señor Jesús. En su libro "The Problem with Pain" el aborda el viejo tema del sufrimiento en el mundo. Si Dios es amoroso y tan bueno, entonces ¿por qué permite que sigamos sufriendo? Al leer las páginas de este libro, veremos los argumentos de un creyente firme: un hombre de valor y de fe.

Ahora, adelantemonos hasta 1960, después de la muerte de su amada esposa Helen Joy, Lewis escribió un libro titulado, "
A Grief Observed." Este libro, en contraste con su trabajo anterior, no estaba escrito por un erudito intelectual tratando los grandes problemas del mundo. No, en "A Grief Observed" uno encuentra a un ser humano, luchando, con un corazón roto y lleno de dudas. Una cosa es escribir sobre los sufrimientos de los demás, y otra muy diferente es tener que abrir tu propia alma y escribir caminando por el valle de sombra de muerte.
En este libro, uno puede sentir su dolor. Lewis se sentía como si Dios no sólo le hubiera cerrado la puerta en las narices, sino que también le cerro con candado. Lewis se sentía excluido: como si a Dios no le importara. Era exactamente como cuando los discípulos trataban de despertar a Jesús diciendo: "¿No te importa que nos estemos ahogando?"

En medio de su tristeza y su dolor, Lewis hace una observación, escribiendo casi
como Job:

Cuando le hago estas preguntas a Dios, no obtengo respuesta. Sin embargo, no es como que "No responde". Osea, no se siente como una puerta cerrada. Es más como una mirada en silencio, pero compasiva. Como si Él moviera la cabeza, no en la forma negativa, pero asi como que evitando la pregunta. Como diciendo: "Tranquilo hijo, tú no entiendes."

Al final, Lewis se dio cuenta de que la puerta no estaba cerrada con candado, ni siquiera estaba cerrada.
Dios no se esconde ni esta distante. Él estaba allí en el barco. Su "no responde" no era en realidad "no" después de todo. Más bien, el Padre Celestial estaba simplemente diciendo: "Tranquilo hijo, tú no entiendes."

En esa noche oscura en el mar, los discípulos no entendían.
No entendían quien compartia el bote con ellos. No entendían que mientras Jesús estuviera a bordo no se iban a ahogar, no se iban a hundir. Estaban mas seguros que nunca porque Jesús estaba con ellos, porque esos vientos y olas que parecían tan amenazantes obedecían al sonido de su voz.
¿Estamos frente a un momento decisivo en la vida? ¿Estamos tratando de navegar en la tormenta? ¿Parece que nuestra vida está en las manos crueles del destino? Demonos cuenta que nuestra vida está en las manos de Jesús.
Marcos concluye su descripción de un destello de poder y majestad de Jesús con estas palabras: "Entonces temieron con gran temor, y se decían el uno al otro: ¿Quién es éste, que aun el viento y el mar le obedecen?"

Seria inteligente de nuestra parte el analizarnos haciéndonos las siguientes preguntas.
¿Quién es éste? ¿Quién es Jesús? ¿Es tan sólo un gran maestro y filósofo? ¿O Él es verdaderamente el hijo del Dios viviente? Mira las evidencias: “hasta el viento y el mar le obedecen!"

¿Que es lo que nos produjo miedo el dia de hoy? ¿Que es lo que nos mantuvo despiertos durante la noche esta semana? ¿Qué estabamos tratando de olvidar el fin de semana cuando bebimos esa cerveza extra o cuando nos tomamos esa pastilla? ¿Esta Jesús a bordo? Si es así, no tengamos miedo: Jesús va a cuidar bien de nosotros, El te llevó a la tormenta y El te va a sacar de ella. No se nos olviden las palabras de David: "Aunque ande en valle de sombra de muerte". Quiere decir que vamos a caminar por el valle y no vamos a tener miedo porque "tu estarás conmigo. Tu vara y tu cayado me infundirán aliento."

Permítanos concluir con las palabras del Salmo 107:

28 Pero en su angustia clamaron al Señor, y él los sacó de la aflicción;
29 convirtió en brisa la tempestad, y las olas se calmaron.
30 Al ver tranquilas las olas, se alegraron, y Dios los llevó hasta el puerto deseado.
31 Den gracias al Señor por su amor, ¡por lo que hace en favor de los hombres!

¿Nos suena como a alguien conocido? Parece que es Jesús! Entonces ¿por qué tenemos tanto miedo? ¿Todavía no tenemos fe? Entonces, pongamos nuestra fe en Jesús!

domingo, 17 de abril de 2011

La Copa // Marcos 14:32-36

PIENSA por un segundo cual ha sido el momento mas significativo en tu vida...

Habrá sido tu primer día en el patio de la prepa? Habrá sido el primer día que tomaste a alguien de la mano hasta que les sudaron? O tu primer beso por raro que haya sido? Tu primer día en el trabajo? O cuando te graduaste de la universidad? Habrá sido el día que en que naciste y tu mama te cargo en sus brazos por primera vez? Para algunos de nosotros el momento mas significativo en nuestras vidas es sin duda alguna el día que decidimos invitar a Jesús en nuestro corazón para ser el Salvador de nuestras vidas.

Si miramos hacia el pasado, también veremos que esa misma decisión tuvo que ser tomada una obscura noche en Jerusalén. Una noche antes de la cruz, Jesús tuvo una reunión con sus discípulos en el aposento alto, y fue ahí donde El convirtió la cena de la pascua en la historia de nuestra salvación. Mientras El pasaba los pedazos de pan a sus discípulos, dijo: "Este pan es mi cuerpo, entregado por ustedes". Después, El tomo la copa llena de vino rojo obscuro y dijo: "Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que es derramada por ustedes." Mientras la copa era pasada por la mesa me puedo imaginar a los discípulos preguntándose que pasaba con Jesús.

Después de que los discípulos cantaron un himno Jesús los guió al jardín de Getsemaní. Fue ahí en el jardín donde tu vida y la mía estuvieron en peligro.

Observa con atención lo que sucedió en esa obscura noche, de acuerdo con Marcos 14.

[32] Fueron a un lugar llamado Getsemaní, y Jesús les dijo a sus discípulos: "Siéntense aquí mientras yo oro." [33] Se llevó a Pedro, a Jacobo y a Juan, y comenzó a sentir temor y tristeza. [34] "Es tal la angustia que me invade que me siento morir —les dijo—. Quédense aquí y vigilen."


[35] Yendo un poco más allá, se postró en tierra y empezó a orar que, de ser posible, no tuviera él que pasar por aquella hora. [36] Decía: "Abba, Padre, todo es posible para ti. No me hagas beber este trago amargo, pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieres tú."
Si miras de cerca, Marcos nota que Jesús llevo a sus tres amigos mas cercanos a un lugarcito mas adentrado en el jardín, y prácticamente les dice "espérenme aquí". Obviamente, el lenguaje corporal de Jesús les dijo que algo esta terriblemente mal. En la privacidad del momento, el estaba "angustiado y atemorizado". El peso del mundo estaba sobre El, el miedo de la cruz estaba sobre El. El les pidió que oraran y vigilaran con el mientras que el caminaba tambaleando adentrándose en el jardín.

En este momento, Jesus cayó a tierra y comenzó a suplicar y orar que esa hora pasara. El lloraba "abba Padre." Este era el llanto de un niño hacia su papi: "Papito no me hagas hacer esto... por favor papito no me hagas tomar este trago amargo."

Una de las cosas que nos damos cuenta es que Jesús no TUVO QUE tomarse ese trago: El DECIDIÓ tomarse el trago. Nótese que nadie lo obligo.

Mientras Jesús contemplaba los eventos que estaban por suceder, el batallaba con todo ese peso, toda esa carga. El oraba: "todo es posible para ti, no me hagas beber este trago amargo." Te das cuenta del significado de ese momento? TU SALVACIÓN Y LA MIA estaban en juego! Si Jesús no se echaba ese trago amargo, nosotros nos las tendríamos que averiguar solos, nuestra esperanza de salvación dependería totalmente de nosotros y no de El. Mientras Jesús miraba fijamente hacia adentro de la copa, viendo todo ese sufrimiento y vergüenza que El pudiera pasar, El oraba: "por favor no me hagas beber este trago amargo"

Entonces Jesús oro esas palabras e hizo un compromiso que cambiaría todo para ti y para mi. Jesús oro: "pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieres tú." O sea, "no mi voluntad, pero la tuya si". Ahí en el jardín, Jesús renuncio a su vida para hacer la voluntad de su Padre. Ahí en el jardín, Jesús dijo "SI" a Dios y a ti y a mi. "SI, te amo", "SI, voy a dar mi vida por ti".

No es de sorprenderse que Jesús quisiera evitar tomar la copa; sin embargo, El no pidió una legión de ángeles para que le salvaran: El no nos rechazo como nosotros lo rechazamos a El. Jesús tomo la copa y nos ofreció una esperanza de salvación.

Veras..., la copa del nuevo pacto promete una vida nueva para ti y para mi. Nos hace el favor de cubrir nuestro pecado. También nos ofrece el Espíritu para transformar nuestros caminos, y nos ofrece una esperanza de vida eterna dado que El tiene las llaves de la muerte y del infierno.

Mi oración es que cada vez que participemos de la Cena del Señor y tengamos esa copita entre los dedos, podamos llevarla a nuestros labios y saborear el dulce sabor de la salvación porque Jesús ya ha tomado la copa amarga del pecado y de la muerte. El no lo merecía, simplemente lo hizo por ti y por mi... Porque nos ama demasiado.

domingo, 20 de marzo de 2011

Estémos dispuestos a estirarnos // Marcos 2:18-22

Si tuviera que comparar a que se parece el reino de Dios... a que se parecería más: a una boda o a un funeral? ¿Que sería mas fácil: adorar a Dios con una sonrisa o con una mueca? En la historia de hoy vamos a observar a unas personas están tratando de averiguar como es el reino de Dios, éstos son tres grupos diferentes de discípulos, veamos lo que Marcos escribió:
[18]  “Una vez, los discípulos de Juan el Bautista y los discípulos de los fariseos estaban ayunando. Algunas personas fueron a donde estaba Jesús y le preguntaron: ¿Por qué tus discípulos no ayunan? Los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos sí lo hacen.
[19] Jesús les respondió: Los invitados a una fiesta de bodas no ayunan mientras el novio está con ellos; [20] pero llegará el momento en que se lleven al novio, y entonces los invitados ayunarán.
[21] Si un vestido viejo se rompe, nadie le pone un parche de tela nueva; porque al lavarse el vestido, la tela nueva se encoge y el hueco se hace más grande.
[22] Tampoco se echa vino nuevo en recipientes de cuero viejo; porque al fermentar el vino nuevo hace que el cuero viejo se reviente. Así el vino nuevo se pierde, y los recipientes también. Por eso hay que echar vino nuevo en recipientes nuevos.” Marcos 2:18-22 (TLA)

El punto aquí es que algunos le preguntaron a Jesús por qué sus discípulos no ayunaban. El ayuno era muy común en la época de Jesús. De acuerdo con los fariseos, ellos ayunaban dos días a la semana. Por lo que preguntaron a Jesús que si Jesús estaba realmente conectado trabajando con Dios, ¿entonces por qué sus discípulos no ayunaban? Bueno, el problema es que para algunos, el ayuno es usado como una herramienta para obligar a Dios a hacer lo que uno quiere. Pero esto está obviamente mal, y nunca va a funcionar. Otros ayunaban porque querían que otra gente viera que estaban en ayuno, con el fin de que creyeran que eran personas muy espirituales. Pero Jesús nos enseñó a ayunar en secreto.

En esta historia, Jesús da su respuesta haciendo referencia a una boda. Dijo que el reino de Dios es un lugar de alegría, como en una boda, dijo que seria un error pedirle a sus invitados (discípulos) que ayunaran en esta celebración. Jesús dijo: Yo soy el novio y he venido por mi novia.





También intenta explicar su respuesta por medio del ejemplo de la ropa. Dijo que uno no remienda la ropa vieja con parches nuevos, porque esto hace un hoyo más grande. Es un principio muy simple: no mezclar lo viejo con lo nuevo. ¿Por qué los discípulos no ayunaban? Porque Jesús no vino a arreglar el sistema actual de los farireos o de nadie, sino que El trajo un sistema completamente nuevo.

Jesús va más allá y también se explica esto con el ejemplo del vino y los odres. Según investigaciones y datos históricos, el pueblo judío acostumbraba a beber unos 90 galones de vino al año, y tenian mucha experiencia en la mejor forma de hacer vino. La forma en que funciona esto es, que se pone jugo de uva en un cuero (odre), el jugo se fermenta y se expande, por lo que odre se expande y solidifica. Si lo hacemos al revés, los odres se quiebran, y el vino se derrama, arruinándose. En esencia, Jesús dijo: no podemos continuar haciendo las cosas de la manera que siempre lo hemos hecho, si se pone el vino nuevo en los odres viejos, el sistema no va a ser capaz de contenerlo y va a explotar.

Si necesitamos experimentar un cambio en nuestra vida, recordemos que un odre viejo es duro y rígido, un odre nuevo, es flexible y expandible. Ya que en materia del corazón, debemos de ser como un odre nuevo. Tenemos que estar dispuestos a estirarnos.

Seguridad y tranquilidad son palabras que se pueden asociar con la tradición o la forma típica en siempre se hacen las cosas: un odre viejo. Audaz y peligroso son las palabras que fácilmente se pueden asociar con algo nuevo: un odre nuevo.

Jesús desafió a la gente: están dispuestos a ser audaces y peligrosos? Síganme. El dia de hoy tenemos que preguntarnos: ¿estamos dispuestos a hacer la differencia en este mundo? ¿Estamos dispuestos a hacer lo que se necesita para que seamos audaces, valientes, y peligrosos? ¿Estamos dispuestos a estirarnos?

No podemos seguir a Dios y quedarnos donde estamos.

domingo, 13 de marzo de 2011

Llegó el Doctor // Marcos 2:13-17

En el capitulo 2 del evangelio según San Marcos se nos habla acerca de la misión espiritual de la iglesia. Marcos cuenta una historia que data desde los principios del ministerio de Jesús. La escritura dice lo siguiente:

[13] Después fue Jesús otra vez a la orilla del lago; la gente se acercaba a él, y él les enseñaba. [14] Al pasar vio a Leví, hijo de Alfeo, sentado en el lugar donde cobraba los impuestos para Roma. Jesús le dijo:
Sígueme.
Leví se levantó y lo siguió.
[15] Sucedió que Jesús estaba comiendo en casa de Leví, y muchos de los que cobraban impuestos para Roma, y otra gente de mala fama, estaban también sentados a la mesa, junto con Jesús y sus discípulos, pues eran muchos los que lo seguían. [16] Algunos maestros de la ley, que eran fariseos, al ver que Jesús comía con todos aquellos, preguntaron a los discípulos:
¿Cómo es que su maestro come con cobradores de impuestos y pecadores?
[17] Jesús lo oyó, y les dijo:
Los que están sanos no necesitan médico, sino los enfermos. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.  Marcos 2:13-17 (DHH)

Esto se trata de uno de esos momentos de "enseñanza" de parte de Jesús; como bien dicen las lecciones no se aprenden por lo que decimos sino por lo que hacemos: este es uno de esos casos.

Jesús fue al cubículo del cobrador de impuestos. Pero tengamos en cuenta que los recaudadores de impuestos eran odiados, de hecho, en la Biblia se encuentra a los Judíos mencionando dos categorías entre los mismos pecadores: los cobradores de impuestos y los pecadores regulares. Bueno, resulta que Jesús vino a este recaudador de impuestos y le digo "sígueme". Es probable que la gente se haya sorprendido, y posiblemente Leví se sorprendió mas.

El nombre de Leví tiene una gran trascendencia histórica, porque los descendientes de Leví estaban destinados a ser los sacerdotes y servir al pueblo de Israel, sin embargo, en este caso Leví estaba trabajando para el enemigo: los Romanos. Leví probablemente pensó que nunca iba a cumplir su destino y así hacerle honor a su nombre. Tal vez usted y yo estemos en la misma situación: hemos traicionado a nuestra propia gente, pero a pesar de ello Jesús nos dice: "Sígueme".

Continuando con la historia, Jesús se fue a cenar con los publicanos (recolectores de impuestos) y pecadores, por lo cual fue severamente criticado. Como usted ya sabe, el hecho de cenar juntos es algo muy importante en el medio oriente, ya que es una expresión de amistad y fraternidad. Como consecuencia, ningún rabino en su sano juicio haría algo así. Así que hubo rumores acerca de lo que Jesús estaba haciendo, y los maestros de la ley vinieron a checar el dato. Notemos que eran los maestros de la ley, no cualquier religioso promedio. Estas personas eran expertos en Dios, según ellos y según la gente.

Uno a veces predica que el pecado es contagioso y que no hay que juntarse con los pecadores, porque son una mala influencia. Tal vez en este sentido estemos siendo como los maestros de la ley, que estaban tratando de crear una imagen de Dios que no era en realidad. Estos maestros de la ley tenían una sola categoría para las personas: o los buenos o los malos. Así que dijeron: ¿por qué Jesús come con esta gente? ¿A caso no entiende lo que son? ¿Por qué Jesús hace eso?

Jesús estaba tratando de demostrar que Dios es un Dios buscador de gente y es un Dios misericordioso. Jesús les dijo a estos hombres: “¿Quién necesita realmente la ayuda del médico? ¿Los sanos, o los enfermos? Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.” ¿Se da cuenta? Nosotros estamos adorando y sirviendo a un Dios que busca y llama a los pecadores. Este es un Dios radicalmente diferente al de los fariseos. Ellos no podía imaginar a un Dios llamando a los pecadores.

¿Podría ser que Jesús nos quiere enseñar que nuestra iglesia local debe estar dispuesta a aceptar a cualquiera que se encuentre en una condición espiritual grave? Pensemos por un segundo... ¿Qué pasa si la gente nos dice "su iglesia está llena de hipócritas"? Bueno, pues gracias a Dios!, porque los pecadores están ahí. No se desanime, el hecho de que haya pecadores en la iglesia es buen indicio.

Pero el punto importante es el siguiente: ¿Usted se dio cuenta de que Jesús fue a buscar a Leví? La lección es que, es probable que la gente no venga a la iglesia por sí misma, nosotros tenemos que salir a buscarles. Note también que en la historia que Marcos dice que "había muchos que lo seguían". Estas personas estaban allí porque Jesús les dio la oportunidad de cambiar sus vidas y ellos la aprovecharon, Jesús no estaba pasando por alto sus pecados, de ninguna manera.

Por esto permítame aclarar este concepto: la Iglesia no debe solapar ninguna clase de pecado o cualquier tipo de comportamiento. Al contrario, la iglesia debe buscar y llamar a aquellos que han tomado decisiones equivocadas en su vida o que son oprimidos por el pecado, y hay que hacerles saber: “Que no tienen que vivir de esa manera, que sigan a Jesús y todo cambiará". Es por esto que muchos le siguieron.

Nuestra iglesia local debe ser luz en nuestra ciudad. Y en este contexto, permítame hacerle algunas preguntas de auto-reflexión: ¿hemos estado en la casa de aquellos que hemos sido llamados a amar? ¿Nos hemos sentado en la sala de ellos? ¿Conocemos a sus hijos? ¿Sabemos por lo que están pasando? ¿Conocemos la historia de cada uno de ellos? ... Pues Jesús si la sabe!

Aquella tarde, Jesús nos enseñó una gran lección: que cuando realmente amamos a alguien, cuando realmente nos preocupamos por el futuro de alguien, estamos dispuestos a caminar hasta la casa con ellos, estamos dispuestos a ensuciarnos las manos, y estamos dispuestos a participar, porque como dijo Jesús, "No he venido a llamar a justos, vine a llamar a los pecadores".

domingo, 27 de febrero de 2011

A Como de Lugar // Marcos 2:1-12

A Como de Lugar
Marcos 2:1-12

La historia de hoy se desarrolla cuando Jesús regresa a casa en el área de Capernaúm. Marcos nos cuenta la siguiente historia:

"[1] Algunos días después, Jesús volvió a entrar en Capernaúm. En cuanto se supo que estaba en casa, [2] se juntó tanta gente que ni siquiera cabían frente a la puerta; y él les anunciaba el mensaje. [3] Entonces, entre cuatro, le llevaron un paralítico. [4] Pero como había mucha gente y no podían acercarlo hasta Jesús, quitaron parte del techo de la casa donde él estaba, y por la abertura bajaron al enfermo en la camilla en que estaba acostado. [5] Cuando Jesús vio la fe que tenían, le dijo al enfermo: Hijo mío, tus pecados quedan perdonados.
[6] Algunos maestros de la ley que estaban allí sentados, pensaron: [7] "¿Cómo se atreve este a hablar así? Sus palabras son una ofensa contra Dios. Solo Dios puede perdonar pecados." [8] Pero Jesús en seguida se dio cuenta de lo que estaban pensando, y les preguntó: ¿Por qué piensan ustedes así? [9] ¿Qué es más fácil, decirle al paralítico: 'Tus pecados quedan perdonados', o decirle: 'Levántate, toma tu camilla y anda'? [10] Pues voy a demostrarles que el Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados.
Entonces le dijo al paralítico: [11] A ti te digo, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.
[12] El enfermo se levantó en el acto, y tomando su camilla salió de allí, a la vista de todos. Por esto, todos se admiraron y alabaron a Dios, diciendo: Nunca hemos visto una cosa así.” Marcos 2:1-12 (DHH).


Jesús estaba en una casa, pero había una gran multitud de tal manera que la gente ocupaba todo posible hueco y ya no había más espacio para nadie. Hay un grupo de hombres que tienen un amigo que esta paralítico. Ellos iban decididos a llevar a su amigo hasta Jesús y, según Marcos, no fueron capaces de lograrlo debido a la multitud. La multitud estaba bloqueando el camino, no les ayudó nadie. Algunas veces nosotros mismos estamos en el camino de otras personas que quieren llegar a Jesús y lamentablemente no se lo permitimos, tristemente solo les estorbamos.

Estos amigos estaban decididos a hacer todo lo posible para llevar a su amigo hasta la misma presencia de Jesús. Ellos, dispuestos a todo, decidieron a entrar por el techo haciendo un agujero. Cuando lo hicieron, finalmente su amigo pudo estar delante de Jesús. Cuando el hombre desciende, lo primero que Jesús hace es voltear hacia arriba para ver a los amigos y ver su fe. Fue la fe de los amigos lo que inspiró a Jesús para que ayudara.

Probablemente la mayoría de nosotros tenemos familiares o amigos que están teniendo algunos de los momentos más difíciles en su vida. ¿Usted cree que Jesús pueda ayudar en esa situación? Los amigos del paralítico lo creyeron así. ¿Que tanto creemos en Jesús? Si tan sólo tuviéramos la misma fe que tuvieron estos amigos, Jesús actuaria sin duda alguna.

Jesús le dijo al paralítico que sus pecados le habían sido perdonados. Esto tuvo que parecer extraño para los amigos; ellos podrían haber pensado "a caray, lo trajimos para que lo sanara, no para esto". Pero este joven, el paralítico, supo que Jesús había dado justo en el blanco: eso es justo lo que necesitaba y Jesús lo sabía.

En los tiempos modernos nosotros atribuimos las enfermedades y el sufrimiento a las bacterias, virus, o parásitos. Pero, ¿podría ser que Jesús estuviera sugiriendo que a veces la raíz de estos problemas es el pecado? No cabe duda de que a veces nosotros mismos sabemos que estamos siendo atormentados físicamente por cosas que no debíamos haber hecho. Nuestro pecado nos afecta tanto física como espiritualmente: la vergüenza es extremadamente tóxica. Así que Jesús le sanó al perdonar sus pecados.

Cuando Jesús dijo esto, los maestros de la ley estaban ahí sentados pensando: “¡Blasfemia! Sólo Dios puede perdonar los pecados”. Pero Jesús sabía lo que estaban pensando y les preguntó: ¿Que es más fácil, perdonar el pecado, o sanar a este hombre? Para nosotros es imposible responder a esta pregunta, porque no podemos hacer ninguna de las dos cosas. Pero al hacer lo que hizo les hizo saber que Él, el Hijo del hombre, tenía autoridad para hacer todo este tipo de cosas. Él le dijo al paralítico: Levántate y vete a casa. Y el paralítico lo hizo. Se levantó y se fue a su casa. La gente a su alrededor decía: nunca hemos visto algo como esto.

Pero, ¿por qué Marcos nos dice esta historia? Primeramente Él está tratando de decirnos que si realmente nos importa, debemos traer a nuestros amigos a Jesús cueste lo que cueste: Jesus es el único que puede cambiar sus vidas.

La otra cosa que Marcos nos quiere transmitir es que hay algunos de nosotros que desesperadamente deseamos ser limpios, queremos ser perdonados. Pero creemos que no es posible que Él nos perdone después de todo lo que hemos hecho. Pero recordemos que Él sabe perfectamente lo que hemos hecho, y él está dispuesto a perdonarnos. Su muerte tuvo que ser tan terrible y tan horrible para que quedara claro lo siguiente: no importa lo qué hayamos hecho, Su sacrificio es suficiente para cubrir nuestro castigo. Él quiere susurrarnos al oido: hijo, hija, te perdono.

La Escritura dice: "Nuestros pecados ha alejado de nosotros, como ha alejado del oriente el occidente." Salmo 103:12 (DHH)

domingo, 20 de febrero de 2011

Compasión // Marcos 1:40-45

Estimado lector, permitame hacerle una pregunta: ¿Cree usted que Dios puede responder a sus oraciones? Bien, ahora déjeme hacerle una pregunta diferente, probablemente sea más difícil de responder: ¿Cree usted que Dios está dispuesto a contestar sus oraciones?

Es muy difícil responder a la última pregunta, ya que depende totalmente de su experiencia y entendimiento acerca de Dios. A veces pensamos que Dios responde las oraciones de otras personas, excepto la nuestra. Creemos que Él tiene algunos favoritos, y que nosotros no somos uno de ellos. Por lo tanto, hoy vamos a tratar de responder a la cuestión de la disposición/voluntad de Dios para responder a nuestras oraciones.

Antes de examinar esta historia, recordemos que la lepra es una enfermedad muy poco común en la actualidad. Pero en el mundo antiguo era una enfermedad bastante común y horrible: a uno como leproso le salen llagas que no desaparecen y uno pierde la sensibilidad en las extremidades hasta el punto de que si un dedo está infectado uno no siente nada y, finalmente, el dedo se nos caerá a pedazos. Además, a uno se le prohibiría vivir en la comunidad, lo que significa que uno tenía que sufrir y morir solo. Si uno quería entrar en la ciudad, uno debería gritar en todo momento con todas tus fuerzas: "¡Inmundo! o ¡Impuro!" De esta manera todo mundo podría evitar estar cerca de uno.

La historia comienza en Marcos 1:40-45:
"[40] Un hombre que tenía lepra se le acercó, y de rodillas le suplicó:
  —Si quieres, puedes limpiarme.
[41] Movido a compasión, Jesús extendió la mano y tocó al hombre, diciéndole:
  —Sí quiero. ¡Queda limpio!
[42] Al instante se le quitó la lepra y quedó sano. [43] Jesús lo despidió en seguida con una fuerte advertencia:
[44] —Mira, no se lo digas a nadie; sólo ve, preséntate al sacerdote y lleva por tu purificación lo que ordenó Moisés, para que sirva de testimonio.
[45] Pero él salió y comenzó a hablar sin reserva, divulgando lo sucedido. Como resultado, Jesús ya no podía entrar en ningún pueblo abiertamente, sino que se quedaba afuera, en lugares solitarios. Aun así, gente de todas partes seguía acudiendo a él." Marcos 1:40-45 (NVI).


¿Pudo usted notar la desesperación del leproso? El no gritó "¡Inmundo!" como se suponía que debía haberlo hecho. Su desesperación era tan grande que le rogó a Jesús de rodillas y con la cara hacia el suelo. Pero lo que es muy interesante es lo que el leproso dijo: "Si quieres, puedes limpiarme". El leproso entendía que ningún médico lo podía curar, pero también escuchó los testimonios en las Escrituras que por el poder de Dios, varios leprosos han sido sanados. En esencia, el leproso estaba reconociendo que Jesús puede hacer lo que sólo Dios puede hacer, no estaba cuestionando si es capaz de hacerlo o no: está absolutamente seguro de que Jesús, por el poder de Dios, es capaz de curarlo. La pregunta entonces es: si está dispuesto a hacerlo.

El leproso no solo estaba pidiendo que lo curaran sino que también quería la limpieza total. Este hombre quería recuperar esa relación personal que tenia con su familia, estaba solo y estaba desesperado buscando ayuda: él cree que Jesús lo puede ayudar, y nosotros también creemos que el puede. Pero, ¿Creemos que Jesús está dispuesto a ayudarnos? ¿Pensamos que somos importantes para Dios? ¿Creemos que Él puede estar interesado en lo que sucede a nuestro alrededor? O, ¿estamos siendo como este leproso preguntando si él está dispuesto a ayudarnos?

¿Se ha encontrado usted en el mismo lugar que este leproso? A lo que me refiero es que hay veces que oramos, nos ponemos de rodillas en medio del sufrimiento, le pedimos a Jesús que nos ayude, y entonces nos preguntamos con cierta expectativa ¿que es lo que irá a hacer Jesús? Lo que Marcos nos dice que Jesús tuvo compasión. Marcos está usando una palabra que es muy emocional, muy sentimental, Jesús sintió algo muy profundo en su corazón que era único y especial. Fue tan especial que se atrevió a tocar a este hombre que no había sido tocado desde contrajo la enfermedad de la lepra.

Dios está tan interesado en nosotros que no sólo está dispuesto a ayudarnos, sino que también está dispuesto a acercarse y tocar nuestras vidas, aunque eso implique que El se haga impuro. Dios está dispuesto a sanar tu vida.

El leproso fue curado instantáneamente como en los cuentos de hadas: fue simplemente increíble! No me lo puedo ni siquiera imaginar. Y este es uno de esos momentos en que Jesús muestra su indescriptible poder. Sin embargo, tengamos en cuenta que Jesús le pide al hombre que vaya con el sacerdote y ofrezca los sacrificios requeridos en la ley de Moisés. En otras palabras, Jesús quiso mostrarle al sacerdote un testimonio vivo de que Dios está en la ciudad en la persona de Jesús y que Él está dispuesto a tocar las vidas de las personas. Y también quería que el sacerdote supiera que todo sucedió bajo el estricto cumplimiento de la ley.

También tengamos en cuenta que Jesús le pidió al hombre que no dijera nada a nadie sobre esto. Jesús no quería ser un simple hacedor de milagros, en vez de eso, El quiere salvar a la gente, que es lo que realmente le importa a él. Sin embargo, el ex-leproso omite esta parte y al contrario va y le dice a todos acerca de Jesús. Este llego a ser un problema tan extremo que Jesús ya no podía entrar en ninguna ciudad, porque la gente llegaba por todas partes.

¿Puede usted visualizar el problema? Jesús le dijo a este hombre que no le dijera a nadie, sin embargo, el les dijo a todos, y Jesús a nosotros nos mandó a decirle a todos, y nosotros no le estamos diciendo a nadie. ¿Puede usted ver la ironía? ¿Cuál es nuestro problema entonces? Todos tenemos una historia con Jesús, ¿no?, ¿por qué tenemos que guardarla para nosotros? Hay gente ahí fuera que necesita escuchar de nuestra historia con Jesús. Si tan solo nos ponemos a hacer lo que se supone que debemos hacer, pronto no habra espacio en las iglesias, porque hay muchas personas que realmente necesitan a alguien que realmente se preocupe por ellos: Jesús.

¿Recuerda usted la pregunta inicial? Bueno, la respuesta es sí. Jesús está dispuesto, Él está listo, y él es capaz de ayudar, solo tenemos que pedirselo.