domingo, 27 de diciembre de 2015

Deseos de Grandeza // Marcos 9:33-50

En Marzo del 2011, se publicó un artículo donde niños de primaria explican que quieren ser cuando sean grandes. Una niña comentó "Quiero ser una actriz porque se ve realmente impresionante, y yo soy muy buena para desmayarme. Mi mamá y mi papá así lo creen." Los niños son muy creativos y muchos muestran tener grandes ambiciones en la vida.
Los discípulos de Jesús, de manera similar, mostraron tener ambiciones en la vida con Jesús. Mira lo que dice el pasaje:
[33] Después de llegar a Capernaúm e instalarse en una casa, Jesús preguntó a sus discípulos: "¿Qué venían conversando en el camino?". [34] Pero no le contestaron porque venían discutiendo sobre quién de ellos era el más importante. [35] Jesús se sentó y llamó a los doce discípulos y dijo: "Quien quiera ser el primero debe tomar el último lugar y ser el sirviente de todos los demás".
[36] Entonces puso a un niño pequeño en medio de ellos. Y, tomándolo en sus brazos, les dijo: [37] "Todo el que recibe de mi parte a un niño pequeño como este me recibe a mí, y todo el que me recibe, no solo me recibe a mí, sino también a mi Padre, quien me envió".  Marcos 9:33-37.  --NTV
La ambición de los discípulos era tal que querian saber quien era el más importante de todos. Jesús lo sabía y los confrontó. Pero note que Jesús esperó hasta que ellos estuvieran en casa, en lo privado. Es un ejemplo de cómo confrontar problemas, en privado. La exposición y regaños en público no son la mejor manera de lidiar con situaciones en la familia de la fe.
Los discípulos permanecen callados ante el llamado de atención de Jesús, tal cual lo hacen los niños que saben que son culpables. Entonces Jesús aprovecha el momento para enseñarles una lección; toma asiento, y comienza a enseñar. En la posición ideal del maestro, sentado, Jesús presenta un concepto de liderazgo que algunos conocen como "Liderazgo de Siervo". La idea es que el que quiera ser el primero, el mas importante, debe servir a los demás.
Ésta enseñanza tiene todo el sello de Jesús. Donde no todo es lo que parece. Los que parecen ser los últimos, los siervos, son los más importantes, los primeros. Este es uno de los conceptos más importantes que se deberían ver en las iglesias. Las personas que se crean las más importantes son las que deben de servir más. 
De manera similar, Jesús toma a un niño y vuelve a aplicar su sello, donde no todo es lo que parece. Jesús eleva la posición de un siervo, y ahora la de un niño. Cabe señalar que en los tiempos de Jesús los niños no eran nada importante, eran considerados como una carga hasta que tuvieran edad para trabajar por si mismos. Y entonces viene Jesús y les dice que los niños son importantes y que deben de ser atendidos y los que atienden y reciben a los niños atienden y reciben al mismo Dios.

Ahora, dado que Jesús acaba de decir que los menos importantes de acuerdo al status quo son de hecho los más importantes, sirvientes y niños, es natural que aquellos discípulos que acaban de discutir quien era el más importante se estén sintiendo un poco nerviosos. La evidencia de los nervios de los discípulos es la reacción que tienen a la enseñanza de Jesús: su reacción es cambiar el tema. Observe el pasaje:
[38] Juan le dijo a Jesús: "Maestro, vimos a alguien usar tu nombre para expulsar demonios, pero le dijimos que no lo hiciera, porque no pertenece a nuestro grupo."
[39] "¡No lo detengan!" dijo Jesús. "Nadie que haga un milagro en mi nombre podrá luego hablar mal de mí. [40] Todo el que no está en contra de nosotros está a nuestro favor. [41] Si alguien les da a ustedes incluso un vaso de agua porque pertenecen al Mesías, les digo la verdad, esa persona ciertamente será recompensada." Marcos 9:38-41.  --NTV
Juan intentó cambiar el tema pero empeora las cosas. Parece que los discípulos detuvieron a alguien que estaba sacando demonios en el nombre de Jesús simplemente porque no eran del grupo. Y para poner las cosas en perspectiva, en un pasaje anterior que ya hemos expuesto, los discípulos no pudieron hacer correctamente un exorcismo, ellos quedaron en vergüenza. Y ahora, están clausurando a cualquier otra persona que haga exorcismos exitosos en el nombre de Jesús, simplemente porque no son parte del grupo. A veces nosotros vemos cristianos que critican a otros cristianos exitosos en el ministerio del evangelio simplemente porque no son de la misma iglesia, o de la misma denominación. Es algo bastante triste, y creo que Jesús no estaría muy de acuerdo con eso.
El pasaje también menciona que el dar un vaso de agua a los discípulos de Jesús será digno de recompensa. Y esto era preparación para el futuro, ya que en los tiempos de Jesús el darle un vaso de agua a los rebeldes era equivalente a ser parte de su grupo, y la gente que les diera agua iban a ser vistos como traidores a la patria. Por eso, ellos tendrían su recompensa.

En el siguiente pasaje Jesús retorna a completar su enseñanza con respecto a los niños. La Biblia dice:
[42] "Si tú haces que uno de estos pequeños que confían en mí caiga en pecado, sería mejor que te arrojaran al mar con una gran piedra de molino atada al cuello. [43] Si tu mano te hace pecar, córtatela. Es preferible entrar en la vida eterna con una sola mano que en el fuego inextinguible del infierno con las dos manos. [45] Si tu pie te hace pecar, córtatelo. Es preferible entrar en la vida eterna con un solo pie que ser arrojado al infierno con los dos pies. [47] Y si tu ojo te hace pecar, sácatelo. Es preferible entrar en el reino de Dios con un solo ojo que tener los dos ojos y ser arrojado al infierno, [48] donde los gusanos nunca mueren y el fuego nunca se apaga".
Los niños son importantes para Jesús. La mejor traducción aquí es hacerlos "tropezar" en vez de hacerlos "pecar". Pero la implicación no cambia de cualquier manera. Nosotros somos llamados a cuidar de los pequeños, y también se puede extender el pasaje a niños espirituales. Se trata de cuidar a aquellos que no saben de la vida y ayudarlos a caminar y a estar seguros en ella.
Pero también Jesús continúa diciendo que tenemos que tomar decisiones difíciles con respecto al pecado. Es un llamado al arrepentimiento, a detenernos y cambiar de dirección en la vida. Jesús no está intentando ser literal pidiendo que nos mutilemos sino que quiere que nosotros tomemos decisiones fuertes, incómodas, duras con respecto a nuestra interacción diaria con el pecado, para llegar al punto de que el pecado no tenga oportunidad con nosotros. De otra manera las consecuencias son demasiado duras: el infierno mismo.

Por ejemplo, debido a las alarmantes estadísticas que indican que Facebook se ha convertido en una herramienta para la infidelidad en el matrimonio, es importante tener cuidado y tomar una decisión drástica. Es un llamado de Jesús a tomar una acción drástica y, por ejemplo, cerrar la cuenta de Facebook, si tu cuenta "te es ocasión de caer". Es mejor entrar al cielo sin cuenta de Facebook, que ir al infierno por haberle sido infiel a tu pareja, por haber insultado personas, por haber degradado la dignidad de las personas.

El Facebook es un ejemplo que todos entendemos el dia de hoy, pero en el siguiente pasaje Jesús usa otro ejemplo que la gente de su tiempo entendería para poder enseñarles:
[49] "Pues cada uno será probado con fuego. [50] La sal es buena para condimentar, pero si pierde su sabor, ¿cómo la harán salada de nuevo? Entre ustedes deben tener las cualidades de la sal y vivir en paz unos con otros."
En este pasaje, Jesús combina los conceptos de la sal y el fuego para hacer su punto final. En la primera declaración señala que cada uno de nosotros va a ser probado a través del fuego, aunque una traducción más literal es "salado con fuego". En Israel antes de un sacrificio se ponía todo en el altar para "salarlo". La sal era una señal purificadora en el sacrificio. Jesús estaba diciendo que seremos salados y probados por fuego para revelar nuestra verdadera naturaleza, e ir al fuego como un sacrificio de alabanza y gloria a Dios.

Recuerde que Jesús nos ha dicho que somos "la sal de la tierra." La sal de la época de Jesús fue utilizada para dar sabor, pero mucho más como un conservador. Mucho antes del refrigerador y las hieleras, los pueblos del mundo antiguo conservaban la carne echándole sal. Esta es la imagen mental que Jesús estaba presentando a los discípulos. Él no nos envió al mundo para mejorar el sabor del mundo, sino a salvar al mundo de pudrirse desde adentro hacia afuera.

Tenemos un trabajo que hacer, salar el mundo, pero si llegamos a ser sal diluida en todo el mundo entonces ¿cómo podemos ser una fuerza en favor del bien y de lo correcto?  Jesús desafía a todos sus discípulos a tener sal en ellos mismos. Nos llama a ser la clase de personas que Él está llamado.

Para terminar, añadió, "y vivan en paz unos con otros." Dejen de discutir sobre quién es el más grande, el más importante, y demuestren su amor y carácter en su trato y servicio a los demás. ¿Quién va a querer unirse a nuestro grupo si seguimos peleando entre nosotros mismos sobre cosas que no importan? Si quieres ser grande, y espero que si quieras, no te conformes, piensa en grande, piensa en ser el último y el servidor de todos. Ése es quien Dios quiere que seas en tu familia, en tu comunidad, y en tu iglesia. Amén.

domingo, 4 de mayo de 2014

Entendiendo la Gracia // Marcos 9:30-32

Hay un rio cerca de nuestra casa el cual es usado para actividades recreacionales para la familia. La cuidad ha construido parques y veredas para correr, caminar, o andar en bicicleta. Durante el verano, yo y mi esposa salimos a caminar al lado del rio; el clima es muy agradable y el paisaje es muy impresionante. Cuando caminamos, a veces platicamos de inmediato, a veces no, a veces solo pensamos juntos y después de unos minutos comenzamos a platicar. Me he dado cuenta que no hay nada que se le compare a caminar con tu esposa y platicar. El caminar crea oportunidades para aprender de la vida y pasar tiempo juntos.

En Marcos 9, podemos ver a Jesús escapando de las multitudes y caminando mucho con sus discípulos a lo largo de la región de Galilea. Mientras caminaban, El abrió su corazón tratando de prepararlos para lo que sucedería. Ellos nunca olvidarían esa plática y a mi ciertamente me hubiera gustado caminar con ellos ese día. Veamos lo que dice la historia, caminemos con Jesús esta mañana:

[30] Habiendo salido de allí, caminaron por Galilea; y no quería que nadie lo supiese. [31] Porque enseñaba a sus discípulos, y les decía: El Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres, y le matarán; pero después de muerto, resucitará al tercer día. [32] Pero ellos no entendían esta palabra, y tenían miedo de preguntarle.  Marcos 9:30-32.  --RV1960

Hay algunas cosas que probablemente eran difíciles de entender para los discípulos, como el hecho de escuchar palabras como “traición, muerte, resurrección”.  Ellos no entendían como un hombre lleno de gracia, de sabiduría, de liderazgo pudiera sufrir así. ¿Quién se atrevería a traicionar a Jesús? Y aparte, ¿como alguien iba a poder resucitarse a si mismo en tres días? Era difícil de entender. Pero Jesús les estaba dando una probadita de lo que se llama “gracia”. Les estaba enseñando el plan de Dios para salvar al mundo; un plan que era tan difícil que ni los amigos más cercanos de Jesús lo entendían, y honestamente, tenían miedo siquiera de preguntar al respecto, tal vez porque Pedro salió regañado la ultima vez que preguntó. Pero Jesús en esta historia, trata de abrirles los ojos a la verdad, para que vean con claridad lo que iba suceder pronto.

Hoy tenemos la ventaja de tener la perspectiva post-crucifixión post-resurrección, pero los discípulos no. Sin embargo, a veces pienso que ni nosotros mismos entendemos el significado o trascendencia de lo que Jesús trataba de compartir con sus discípulos. Analicemos juntos la historia, comenzando desde el versículo 31. Marcos nos dice que Él quería pasar tiempo con sus discípulos a solas. ¿Qué les quería enseñar? Marcos nos contesta la pregunta:

El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres. Lo matarán, y a los tres días de muerto resucitará

Podemos ver la intención de Jesús al enseñarle a sus discípulos quién era Él y que vino a hacer. Para los discípulos el termino “Hijo del hombre” era algo familiar y les debería haber recordado su infancia cuando los rabís les enseñaban en las sinagogas. El “Hijo del hombre” era un código para el nombre del Mesías, el Ungido de Dios, el Cristo. El “Hijo del hombre” era por quien todos oraban y a quien todos buscaban. Él sería el salvador de los judíos. Sospecho que algunos de ellos probablemente recordaron al profeta Daniel cuando escribió:

[13] Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. [14] Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido.   Daniel 7:13-14  -- RV1960

Por siglos los niños Judíos soñaron con este Mesías increíble que un día llegaría a la historia y Jesús les dice a sus discípulos que Él es quien tanto han esperado, el “Hijo del hombre”. El era que estaba listo para recibir dominio, gloria y reino. Y esa era la parte que dejó confundidos a los discípulos porque ellos no concebían que El Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres. Para ellos, el Hijo del hombre debería derrotar a los hombres malos, no a ser entregado en sus manos. Algunas traducciones dicen “traicionado” en vez de “entregado”, pero el idioma original apoya el sentido de entregar el poder a alguien más.  Literalmente significa entregar el poder a alguien.  Pero, ¿quién entregó el poder de Jesús? ¿Judas? No creo que el haya tenido ningún poder sobre el poder de Jesús. Cuando Pedro trató de defender a Jesús, Mateo relata lo que Jesús dijo:

[52] Entonces Jesús le dijo: Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomen espada, a espada perecerán. [53] ¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles? [54] ¿Pero cómo entonces se cumplirían las Escrituras, de que es necesario que así se haga?  Mateo 26:52-54  -- RV1960

Por eso no creo que Judas haya sido el que iba a entregar a Jesús. Era Dios, el Padre, quien entregaría a Jesús en manos de los hombres. Recuerde lo que Jesús dijo aquella noche cuando Nicodemo vino a visitarle:

[16] Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. [17] Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.   Juan 3:16-17  -- RV1960

Dios dio a su hijo, su único hijo. Dios no lo envió para condenar al mundo, sino para que el mundo fuera salvo. Jesús les intentaba comunicar esto mientras caminaba con ellos. Quería abriles los ojos y que vieran que Dios había enviado a Jesús al mundo para salvarlos. Pero, ¿cómo iba a lograr salvarlos? Tristemente con un gran costo. Jesús dijo que lo asesinarían.

¿Pero como alguien va a salvar a alguien si esta muerto? Tranquilos, él resucitó. No lo dejemos colgado en la cruz ni acostado en una tumba. Recuerden que Jesús aun les dijo que resucitaría al tercer día. Si de por sí estaban confundidos, eso los dejó aún más desconcertados. Jesús tenía las llaves de la muerte y victorioso salió de la tumba. Es un acto en el que Él te invita a que entiendas lo que significa la gracia.

Gracia es Dios amándote tanto que dio a su único hijo en tu lugar.

Gracia es Jesús tomando tu pecado en sí mismo para que pudieras ser perdonado.

Gracia es vida eterna que puede ser nuestra si ponemos nuestra fe y confianza en Jesús.

Hoy, juntos, vengamos a la mesa con Jesús, tenemos mucho de que estar agradecidos.

lunes, 30 de septiembre de 2013

Morir para vivir // Marcos 8:34 - 9:1

Consideremos el siguiente fragmento del texto del evangelio según San Marcos:
[34] Entonces llamó a la multitud y a sus discípulos.
—Si alguien quiere ser mi discípulo—les dijo—, que se niegue a sí mismo, lleve su cruz y me siga. [35] Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa y por el evangelio, la salvará. [36] ¿De qué sirve ganar el mundo entero si se pierde la vida? [37] ¿O qué se puede dar a cambio de la vida? [38] Si alguien se avergüenza de mí y de mis palabras en medio de esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles.
[9:1] Y añadió:
—Les aseguro que algunos de los aquí presentes no sufrirán la muerte sin antes haber visto el reino de Dios llegar con poder.”  - NVI

En un día caluroso, pero fresco, húmedo, en los pueblitos al rededor de Cesarea de Filipo, muy cerca del río, Jesús caminaba con sus discípulos. Al norte estaban las montañas por las cuales descendía el río Farfar refrescando el área y generando áreas verdes agradables y albercas con agua tan cristalina y pura que era famosa entre las personas ricas de la región de siria, palestina, y otros. En los tiempos del profeta Eliseo, el mismísimo general del ejército de Siria, Naamán, prefería bañarse en ese río que en el río Jordán (vea 2 Reyes 5:12). Al éste estaba la región desértica de Siria y Damasco. Al oeste, al cruzar el río, estaba la región de Tiro en la playa del Mar Mediterráneo. Al sur, se encuentran varios asentamientos de agua, como el Mar de Galilea y otras ciudades como Betsaida, que es precisamente del lugar de donde venía Jesús, y fue donde acababa de sanar a un hombre ciego en dos intentos. ¿Quién puede olvidar esa historia? Es la historia donde Jesús le puso saliva en los ojos! Pero a final de cuentas, el hombre recobró la vista milagrosamente. 

Después de ahí, en el camino hacia los pueblitos de Cesarea de Filipo, Jesús les pone un examen a sus discípulos, les pregunta: ¿Quién creen ustedes que soy yo? Y Pedro le responde magistralmente “Eres el Mesías”, y Jesús les dice a los discípulos “No le digan a nadie que soy el Mesías por favor”. Sin embargo, Jesús procedió a revelarles que él iba a sufrir terriblemente, que iba a ser rechazado por su propia gente, y que iba a ser asesinado. En respuesta, Pedro llevó a Jesús aparte y tuvo la osadía de comenzar a regañarlo. Y Jesús le dijo enfrente de todos, “Aléjate de mi Satanás! Te estas fijando demasiado en las cosas humanas y no te fijas en las divinas.” Era una escena un poco cómica pero también de miedo. Seguramente Pedro permaneció callado un buen tiempo.

Es en este ambiente tenso, Jesús convoca a la multitud y a sus discípulos porque les quiere decir algo importante. Les dice “todo el que quiera seguirme, tiene que negarse a si mismo, y tomar su cruz, y seguirme”. La gente inmediatamente debe de haber quedado en silencio, asustada de lo que Jesús acababa de decir. Recordemos que en el momento que sucedió este evento, el imperio Romano gobernaba casi toda la región, y ellos eran muy conocidos por sus tácticas de gobierno basadas en hostilidad y humillación para todos los que no quisieran cumplir con sus reglas. Una de sus tácticas favoritas era la crucifixión; al crucificar a alguien ellos enviaban un mensaje de terror a través de la humillación publica y muerte sin honor. Por lo tanto, la gente que escuchó que Jesús mencionó la cruz debió haber callado inmediatamente y debieron haber recordado a aquellas personas humilladas, maltratadas, y asesinadas públicamente por los crímenes cometidos.

Me imagino a Pedro pensando “Jesús se volvió loco. Esta no es la manera de reclutar discípulos. ¿Qué le pasa a Jesús?” Tal vez si Pedro no hubiera sido llamado Satanás en los versículos anteriores, de seguro estuviera hablando algo en este momento. De seguro le hubiera recordado que la mejor manera de reclutar a la gente es ofreciéndoles algún incentivo, comida, sanación, un milagro, una buena prédica, etc.  Pedro hubiera tal vez explicado que la relación tradicional de un maestro y sus seguidores era una relación un poco más relajada en donde se buscaba aprender del maestro, no sufrir humillaciones públicas o asesinato.
Sin embargo, Pedro permanece en silencio.

Y Jesús aún añade “Todos los que quieran salvar su vida la perderán, y todos los que la pierdan por mi culpa por culpa del evangelio la salvarán.” Ahora sí, parece que Jesús definitivamente ya asustó a toda la gente. Les acaba de decir que si no lo quieren seguir van a perder su vida, y también que si lo siguen es probable que los maten por su culpa o por culpa de las buenas noticias que anden compartiendo. 

¿Qué es lo que le pasa a Jesús? ¿Por qué le dice a la gente cosas que los van a asustar? A todos nos gustan los mensajes bonitos, de prosperidad, de bendición. A todos nos gusta la palabra que nos da esperanza. A todos nos gusta la palabra que trae confort al alma. A todos nos gusta que nos animen el espíritu para continuar viviendo a pesar de estar sufriendo en este mundo. Pero Jesús está diciendo que todo el quiera seguirle, tiene que negarse a si mismo, sufrir humillación pública, y posiblemente será asesinado. Y que todo el que no quiera seguirle por que tiene miedo a perder la vida, de todos modos se va a morir. Cual quiera de las dos opciones implica sufrimiento. 

Me imagino que Pedro estaba pensando “Jesus, por favor ya deja de hablar de la muerte, ya todos están asustados!”. Sin embargo Jesús continúa diciendo “de nada les sirve vivir con todo el mundo a su favor, siendo amados por todo el mundo, si de todos modos cuando se mueran van a perder su alma.” Nada se gana con eso. No se gana nada con tener al mundo en el bolsillo si a fin de cuentas se pierde el alma. Y todavía Jesús añade, “es más, díganme ¿qué pueden dar a cambio de la vida?”, es decir, ¿cuál es el precio de la vida?... Esta es una pregunta retórica, de la cual Jesús no esperaba una respuesta. Era una pregunta retadora. Una pregunta que invita a tomar una decisión.

Jesús los reta a que se decidan, que vean lo que les conviene. “¿Me siguen o no?” diría Jesús. “Antes que se decidan, sólo quiero agregar algo más. A todos los que decidan seguirme y se avergüencen de mi o les de vergüenza lo que sea que yo diga, El Hijo del Hombre también se va a avergonzar de todos ellos delante de la gloria de su Padre y de los ángeles también. ¿Estamos claros?”

Supongo que Pedro también ha de haber querido responder a la pregunta, diciendo: “si, yo te sigo. No me voy a avergonzar de ti. No me importa que me maten. Nunca te voy a dejar.” ¿Le suena familiar? Esto es exactamente lo que Pedro diría más adelante en el tiempo cercano a la crucifixión de Jesús. Ni siquiera Pedro pudo seguirlo de la manera que Jesús había querido.

Qué terrible. ¿Quién puede seguir a Jesús de esa manera? Es algo muy difícil. La gente difícilmente podía dejar de pensar en la imagen de la crucifixión de ellos mismos. Era demasiado para la mente; era:
• Tener humildad a costa de la humillación, 
• Defender la palabra a costa del mundo, 
• Morir a costa de la muerte, y
• Vivir a costa de la vida

Esto me recuerda a Randy Pausch, quien en el 2007 se hizo famoso por su libro y video llamado “La ultima clase”. Randy estaba muriéndose de cáncer de páncreas, y le dijeron que le quedaban de tres a cuatro meses de vida. Entonces decidió dar una última clase. En ella retó a los oyentes a vivir la vida plenamente a pesar de las dificultades. En su última clase dio un buen consejo, el dijo: “las paredes existen por una razón. Para que todos tengamos la oportunidad de demostrar que tan desesperadamente queremos algo. Las paredes están ahí para detener a aquellos que no están lo suficientemente determinados a conseguir aquello. Están ahí para detener a los demás!”  Paredes y más paredes.

Los que hemos vivido en El Paso, TX, podemos identificar una pared muy evidente: la frontera con México. Esta barrera está definida por la inseguridad que existía en Cuidad Juárez, México, en el otoño de 2011. Recuerdo que aun estando en la universidad, un día cayó una bala perdida que fue disparada en Cd. Juárez, cruzó la frontera a El Paso, llegó hasta la universidad, atravesó la ventanilla de una puerta en el edificio de matemáticas, y atravesó la puerta de la oficina de un maestro. Recuerdo también que una bala perdida cruzó la frontera y cayó cerca de la oficina del presidente municipal de El Paso. Estábamos muy asustados por la inseguridad en México, e irónicamente, El Paso es considerada una de las ciudades más seguras de América.  En octubre de 2011, tuve el privilegio de participar en un evento de ayuda con un grupo de hombres que construyen casas en Juárez. El ministerio se llama “Casas por Cristo”. Pero recuerdo que yo no tenía miedo ni nada. Al contrario, me la pasé muy bien, hubo momentos divertidos. El que más recuerdo fue que por alguna razón el camión que iba a traer el cemento no llegó a la hora que lo esperábamos sino que llegó mas tarde. Así que estuvimos obligados a sentarnos y esperar. Mientras esperábamos ahí en la calle, aquellos varones empezaron a buscar algo que hacer en el vecindario, y encontraron una planta productora de huevos, es decir, tres gallos y tres gallinas ponedoras en el patio de una casita. Las gallinas tenían un gallinero muy reducido, y como no había nada que hacer, y como teníamos alambre, y malla para gallineros, pues el equipo decidió iniciar un nuevo ministerio llamado “Casas por Chickens”, y construyeron un nuevo gallinero. Estos varones, como eran arquitectos y carpinteros profesionales, hicieron un trabajo excelente. Imagínese usted a un grupo de varones, en las calles de la ciudad más peligrosa del mundo, construyendo un gallinero, y teniendo el mejor momento de sus vidas. Y honestamente todos sabíamos a lo que nos arriesgábamos al ir a Juárez, al estar en contacto con la guerra entre los carteles, la policía, y los militares, los cuales estaban para defendernos.

Militares como el Marino Dakota Meyers, por ejemplo. A quien el presidente Obama, le entregó la medalla de honor en septiembre 15 de 2011, la cual es la condecoración más elevada en actos de valor. El soldado Meyers servía en Afganistán cuando compañeros de su grupo fueron emboscados y atacados por los guerrilleros Talibanes. Meyers escuchaba con desesperación los gritos de ayuda y dolor a través de su radio. Dos veces pidió permiso para entrar en ayuda de sus compañeros pero le fue negado. Pero no pudo quedarse sentado y ver como sus compañeros eran asesinados.  Después de un segundo intento sobre la radio, miró al sargento Chavez, y le dijo, “nos vamos a arriesgar”. Chavez manejó el vehículo hasta la zona de muerte y Meyers operaba el arma principal. En una entrevista que le hicieron, Meyers cuenta lo siguiente: 
“No pensaba que iba a morir, estaba convencido de ello” dijo Meyer. Cuando se le preguntó la razón de haber manejado hacia la pared de balas y explosiones dijo, “Había tropas Americanas bajo ataque, y ellos eran mis hermanos.” Para Meyer la misión era clara. “O los sacas a todos con vida, o mueres en el intento. Si no mueres en el intento, no lo intentaste con la fuerza necesaria.” 
Las palabras que no se me olvidan son “No pensaba que iba a morir, estaba convencido de ello”.

El Marino Meyers, el grupo de varones, el Dr. Pausch, y Jesús tienen algo en común. Todos estaban convencidos de que la muerte era inminente. Todos podrían afirmar que los momentos vividos sabiendo que su vida está en peligro, son los mejores momentos de su vida. Ése es el secreto: cuando sabes que vas a morir, tus prioridades cambian, y la manera en que experimentas la vida es diferente.

Cuando tienes la certeza de que vas a morir, no importa quien te quiera humillar, de todos modos vas a morir. Se pueden tomar riesgos cuando sabes que vas a morir. Puedes sufrir malos tratos y soportar la vergüenza porque sabes que vas a morir. Y no quiero que me mal entiendan, no estoy diciendo que Jesús quiere que muramos, no! Al contrario el quiere que vivamos plenamente y que experimentemos el Reino de Dios en este mundo. Pero la única manera de poder vivir plenamente es vivir como si fuéramos a morir.

Incluso Jesús finaliza diciendo “algunos aquí presentes no verán muerte sin antes haber visto el Reino de Dios llegar con poder”. Jesús les prometió que ellos, antes de morir serían testigos del poder del Reino de Dios. Si querían evidencia, ellos simplemente tendrían que voltear a ver la tumba vacía y ver el poder del Reino de Dios. Jesús les iba a demostrar con su propia vida, que el vivir como si fueran a morir era el secreto para una vida plena y significativa, y que además la muerte solo era una barrera, una pared, para poder llegar a la vida, para poder ver que tan desesperados estamos por vivir. 

Cuando Jesús retó a la multitud “¿quién me quiere seguir?”, él estaba preguntando “¿quién quiere morir? Sígame.” Los que quisieran vivir plenamente deberían de vivir como si fueran a morir; Jesús preguntaba “¿quién quiere morir para vivir?” Jesús estaba buscando gente dispuesta a morir para vivir. Jesús sigue buscando gente dispuesta a morir para vivir. Y Jesús seguirá buscando gente dispuesta a morir para vivir. Y sabe usted algo, efectivamente en el pasado hubo gente que le siguió dispuesta a morir para vivir, el día de hoy hay gente que desesperadamente le sigue dispuesta a morir para vivir, y siempre habrá gente que necesite a Jesús desesperadamente y que estará dispuesta a morir para vivir.

El mensaje de Jesús es: de aquí en adelante vive como si estuvieras a punto de morir, muere a ti mismo; el sufrimiento pasará; yo te daré vida.

De aquí en adelante muere para vivir. 

Muriendo para vivir.

jueves, 11 de abril de 2013

¿Me amas? // Juan 21:17

Érase una vez, un joven llamado Rey. El estaba enamorado de Erica. Erica estaba en la preparatoria y tenía unos ojos hermosos, cabello largo, color dorado. Rey era un muchacho común y corriente, bien portado, respetuoso; pero era un poco tímido. Y aunque siempre se sienta detrás de Erica en todas las clases, nunca le dice nada.
Un día en la clase de educación física, mientras estaban en el campo deportivo, el alcanzó a escuchar que Erica le decía a sus amigas que a ella le gustaba Rey. El todo contento al terminar la clase regresa al salón y se sienta detrás de ella, como siempre, todo emocionado por esta muchacha.  Pero no podía esperar ni un momento mas, la clase estaba por empezar, y le dice, “Necesito decirte algo”. Ella responde,  “Bueno, pues vas a tener que esperarte hasta que se acabe la clase. ¿Puedes?” El dice, “supongo que si puedo esperar”, pero inmediatamente corrigió y dijo, “¿sabes qué? no puedo; honestamente, no puedo esperar, necesito preguntarte algo”. “Esta bién”, respondió, “puedes decirme”. (a estas alturas ya había empezado la clase) El entonces le dice “Si te pido que seas mi novia, ¿me dirías que si?” Y entonces gobernó el silencio por cerca de 15 minutos, ni una palabra, estaban en clase. Entonces ella se voltea y le dice “Rey, estaba esperando que un día me lo pidieras”, “¿eso quiere decir que si?”, dijo Rey, “claro tontito, es un si” asintió Erica. Y desde ese momento los dos comían juntos, pasaban tiempo juntos, caminaban juntos, y platicaban en confianza acerca del futuro y de la vida.
Paso un año y pocos meses, cuando Rey fue llamado a servir en la guerra. Fue llamado a defender a su país. Antes de que tuviera que irse, los dos platicaron. El dijo “te prometo que regresaré, te amo”, y ella le prometió fidelidad, si regresaba ella estaría esperándolo. Pues se fue, y mientras estaban separados, el defendiendo a su país, el enemigo llego al pueblo donde vivía Erica, y sometieron a las familias que ahí vivían, y le dieron a Erica un ultimátum: O tienes relaciones con los soldados o te mueres. La dejaron con la opción de prostituirse o morir. Vivir en vergüenza o morir. Ella escogió vivir.
Un año y meses mas adelante, después de tanto abuso, un grupo de soldados de las fuerzas aliadas llegó al pueblo donde vivía Erica, y aniquilaron por completo al enemigo. Ella fue librada de tanto abuso. Sin embargo, al novio le llegaron noticias, y así se entero de lo que había sucedido. A los pocos días la guerra terminó; el regresó al pueblo y empezó a buscarla. Cuando la encontró, fue y la abrazó. Abrazados, lloraron, y le preguntó, “aun me amas a pesar de lo que pasó”, ella respondió “si”. El preguntó todavía con el mal sabor de boca de la traición, aun que no había sido traición, se sintió como si lo hubiera sido. Y cuando ella respondió, lo hizo sintiéndose sucia. Entonces el preguntó nuevamente, “Erica, ¿aun me amas? ¿Estás segura?”  Ella contestó, “si te amo”. “Pues cásate conmigo! Dejemos este pueblo y hagamos una vida juntos; casémonos y olvidémonos del pasado”.
Pues así lo hicieron, se lanzaron a la aventura, se casaron, recibieron consejería y terapia para resolver sus problemas. Estuvieron juntos por mucho tiempo, con problemas pero juntos, con malos recuerdos pero juntos. Y la historia cuenta que vivieron felices por siempre jamás aun a pesar de las dificultades.

Hoy, esta historia es como una parábola en relación al un texto en las Escrituras, porque algunos de nosotros todavía estamos lidiando con cuestiones de amor. Lo que sucede es que algunos de nosotros nos enamoramos de Dios, nosotros teníamos conversaciones íntimas con El, conocíamos sus gustos, sabíamos hasta lo que pensaba, teníamos una relación íntima con El. Pero de alguna manera, cuando estábamos juntos algo nos separó de El; algo sucedió y ahora El está alejado, ¿o acaso seré yo el que está alejado? Lo que sea que haya sucedido, sabemos que tenemos que tomar una decisión, porque cuando El regrese y me pregunte si aun lo amo, ¿qué le voy a decir? Lo traicioné, sabia exactamente lo que El quería que hiciera, y decidí vivir a mi manera. Si El me pregunta, “¿me sigues amando?” ¿Qué voy a contestar?

El evangelio según San Juan nos cuenta la historia del encuentro entre Pedro y Jesús. Jesús le hace la misma pregunta a Pedro. San Juan escribe lo siguiente

“Simón, hijo de Juan, ¿me amas?
Pedro se puso triste porque Jesús le había preguntado ya tres veces si lo amaba. Entonces Pedro le dijo:
Señor, tú lo sabes todo. Sabes que te amo.
Jesús le dijo:
Cuida a mis ovejas.” - PDT

La pregunta es, “¿me amas?” Es una pregunta que nos invita a reconsiderar nuestro estado actual. Es una pregunta que te invita a considerar tu propio estatus. La pregunta de Jesús esta basada en el estatus de Pedro. Si leemos el texto del capítulo nos daremos cuenta que todo esto ocurre después de que Pedro negara a Jesús no una, ni dos, sino tres veces, antes de que Jesús estuviera caminando hacia la cruz. Era traición total y absoluta; y después de que Jesús muriera en la cruz, la relación entre El y Pedro estaba algo cortada. Lo que estaría sucediendo internamente entre los dos no lo sabemos; sin embargo, llego el tiempo en el que ellos estuvieron frente a frente, se habían reencontrado, estaban pescando juntos. Pedro había regresado a pescar, y por eso es una pregunta que te invita a reconsiderar lo que estas haciendo actualmente. Considera lo que estas haciendo. De pescador, ¿a que cosa?

¿Me amas? Es una pregunta que te exige ser un pastor. Es una pregunta que quizás te reta a cambiar de pescador a pastor. Es una pregunta tal, que al responder Pedro, Jesús le pide que alimente a sus ovejas. Alimentar a las ovejas puede ser sencillo; Pedro sabia lo que hacia un pastor, y el alimentar a ovejas era podía ser fácil. Sin embargo, cuando le dice “cuida a mis ovejas”, ya la cuestión es diferente, porque como pastor uno tendría que estar dispuesto a dar la vida por las ovejas. No es lo mismo que mi amiga me pida que le cuide a su bebé por unas dos horas, a que me pida que le cuide a su bebé por diez años mientras ella regresa. Es muy diferente porque involucra paternidad, involucra criar a un niño, alimentarlo, sabiendo que un día ella va a regresar por lo que le pertenece. Es una cuestión que nos demanda ser pastores.

¿Me amas? Es también una pregunta que requiere que lo sigas. Es una pregunta que involucra discipulado. Si usted continua leyendo la historia notara que al final de la conversación, Jesús le dice a Pedro “tienes que seguirme”. Involucra discipulado y un compromiso. En estos días, ser un pastor comprometido no es nada fácil. Hemos visto sufrir al pastor Rick Warren por el suicidio de su hijo, he visto a un pastor amigo mío en Chihuahua que sufrió extorsión por el supuesto secuestro de su esposa, a uno de nuestros compañeros aquí en el seminario se le quemó la casa hace unos días y perdió todo lo que tenia. Entonces la pregunta aquí seria, ¿estamos realmente comprometidos? ¿Somos pastores realmente comprometidos?

Si tu, como siervo de Jesucristo, le has fallado, incluso gravemente, aun hay esperanza el día de hoy. Porque Jesús te esta buscando, quiere encontrarte y confrontarte, es la verdad, quiere confrontarte y preguntarte, “¿me amas?” El quiere saber si todavía estas comprometido con El, si todavía le eres fiel. El esta dispuesto a decir “olvidemos el pasado; juntos podemos salir adelante”. El quiere volver a tener esa relación tan profunda, íntima, contigo. Tal vez no estamos haciendo lo que el nos pidió que hiciéramos, y esta es una llamada de atención: ¿Me amas?
Si es así: ¿Me seguirás?
¿Lo harás?

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Predicación en Inglés subtitulada en Español:


sábado, 18 de agosto de 2012

Todo Es Posible // Marcos 9:14-29

Cuenta la historia que un equilibrista de la cuerda floja, decidió ir a las cataratas del Niagara y cruzar de un lado al otro para demostrar sus habilidades. Una gran multitud vino a presenciar tal hazaña. Antes de comenzar le gritó a la multitud: "¿Cuántos de ustedes creen que puedo cruzar y regresar?" La multitud gritó al unísono "Si, tu puedes, creemos en ti!" Ganándose el aplauso y el asombro se paseaba en la cuerda floja de ida y vuelta con facilidad. Después, decidió llevar una carretilla y empujarla de ida y vuelta, y otra vez gritó a la multitud: "¿Cuántos de ustedes creen que puedo empujar esta carretilla ahora de espaldas?" Una vez más la multitud gritó: "Si, tu puedes, creemos en ti" Y así otra vez con gran facilidad empujó la carretilla de ida y vuelta. Ahora, para el evento principal, gritó: "¿Cuántos de ustedes creen que puedo empujar a una persona montada en la carretilla?" La multitud estalló en un grito ensordecedor "Si, se puede! Si, se puede!". Luego se dirigió a un joven en la primera fila "Hijo, ¿crees que puedo empujar esta carretilla de ida y vuelta con una persona en ella?" el chico asintió con la cabeza "sí". Entonces el hombre dijo: "súbete". Al instante el joven le perdió la fe, le cambio el rostro, se puso pálido, y pidió que alguien mas lo intentara.

El día de hoy vamos a ver una situación muy similar en la vida de Jesús y sus discípulos; ellos tenían que echar fuera un demonio, pero cuando no pudieron, perdieron la fe. La Escritura dice lo siguiente:
[14] Cuando llegaron adonde estaban los otros discípulos, vieron que a su alrededor había mucha gente y que los maestros de la ley discutían con ellos. [15] Tan pronto como la gente vio a Jesús, todos se sorprendieron y corrieron a saludarlo.
[16] ¿Qué están discutiendo con ellos? les preguntó.
[17] Maestro, respondió un hombre de entre la multitud, te he traído a mi hijo, pues está poseído por un espíritu que le ha quitado el habla. [18] Cada vez que se apodera de él, lo derriba. Echa espumarajos, cruje los dientes y se queda rígido. Les pedí a tus discípulos que expulsaran al espíritu, pero no lo lograron.

Si usted siguió el mensaje de la semana pasada recordará que Jesús viene bajando de la montaña con tres de sus discípulos, mientras que los demás estaban abajo esperando. Durante su espera parece que la gente empezó a juntarse.

Cuando Jesús llega, se encuentra con problemas; hay gente discutiendo. Todo parece indicar, que mientras Jesús estaba en la montaña, alguien trajo a un chico endemoniado para que los discípulos lo sanaran. El problema es que, a pesar de que ya habían sacado demonios antes (vea Marcos 6:7,13), esta vez no pudieron. Entonces, la gente se comenzó a juntar y a discutir con los discípulos, incluso, vemos que los maestros de la ley estaban ahí discutiendo con ellos. Tal vez estos fariseos les alegaban diciendo “Ya ven? Les dijimos que Jesús es un charlatán, están siguiendo a la persona equivocada”; mientras que los discípulos trataban de defenderse argumentando las repetidas ocasiones en que ellos sanaron enfermos, sacaron demonios, y ayudaron a mucha gente.

Y en medio de esta discusión acalorada, llega Jesús y les pregunta a sus discípulos la razón de la disputa.  Sin embargo, los discípulos no contestaron, tal vez se quedaron como niños regañados, calladitos y mirando al piso. Y el que termina respondiendo era un hombre de la multitud, padre del muchacho endemoniado; le explica como el demonio lo tiene mudo, lo hace que se convulsione y se quede rígido. Pero los discípulos no pudieron echar fuera al demonio de su hijo, y empezaron a discutir. Es posible que hayan estado discutiendo y culpándose unos a otros, como todos lo hacemos cuando las cosas no salen como lo esperamos. Y Jesús al entender lo que sucede responde de la siguiente manera:

[19] ¡Ah, generación incrédula!, respondió Jesús. ¿Hasta cuándo tendré que estar con ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos? Tráiganme al muchacho.

Se puede ver la desesperación de Jesús cuando frustrado pregunta “hasta cuando?”. Es evidente que el muchacho seguía endemoniado, mientras que todos ellos están discutiendo cosas sin importancia. Mientras ellos tratan de defender su reputación delante de los maestros de la ley, un muchacho sigue sufriendo, y Jesús reconoce inmediatamente lo que es importante y se desespera porque sus discípulos no tuvieron la capacidad de discernir lo que es realmente importante. La desesperación de Jesús es que ellos en vez de seguir intentando ayudar al muchacho, se ponen a discutir.  Entonces Jesús les pregunta “hasta cuando voy a tener que estar con ustedes y soportar esto?  Era un llamado a la madurez. Así que mando llamar al muchacho y veamos lo que sucede en la historia:

[20] Así que se lo llevaron. Tan pronto como vio a Jesús, el espíritu sacudió de tal modo al muchacho que éste cayó al suelo y comenzó a revolcarse echando espumarajos.
[21] ¿Cuánto tiempo hace que le pasa esto? le preguntó Jesús al padre. Desde que era niño, contestó. [22] Muchas veces lo ha echado al fuego y al agua para matarlo. Si puedes hacer algo, ten compasión de nosotros y ayúdanos.

En cuanto el demonio está en la presencia de Jesús, el sabe que está derrotado y sabe que está frente a alguien que no podrá vencer. El demonio pudo con los otros discípulos, pero cuando ve a Jesús, sabe que tiene que dar lo mejor que tiene, así que empieza a atormentar al muchacho y empieza a convulsionarse frente a Jesús y a su padre. Sin embargo, Jesús no parece estar ya mas enojado, y lo que hace es un poco raro, no se si lo notaron: Jesús comienza a hablar con el padre del muchacho. Jesús decide que ese día no solamente el muchacho necesita de salvación, sino también el padre. Jesús le pregunta el tiempo que el muchacho ha estado así; quiere que el padre se abra y le platique que tanto ha sufrido por su hijo; el padre admite que desde que era niño el ha sido atormentado, y le dice como en veces el demonio lo ha echado al fuego y al agua para matarlo. Uno se puede imaginar que el padre estuvo ahí siempre para rescatar al muchacho de morir quemado y de ahogarse. El diablo eso es lo que quiere, quiere matarnos, si por el fuera, todos estaríamos mejor muertos. El diablo ha venido a matar y a destruir, pero Jesús ha venido a dar vida.

El padre ya tenia mucho tiempo viendo a su hijo sufrir así, y probablemente ya haya intentado de todo para que el demonio dejara en paz a su hijo. Probablemente haya visto doctores, curanderos, terapistas, discípulos, y ninguno pudo ayudarle. Y el padre confiesa su condición, y admite que no está convencido, o no cree que Jesús pueda sanarlo. El dice “si puedes... ayudanos”; el padre probablemente creía que Jesús tenia buenas intenciones, creía que quería ayudarlos, pero no estaba seguro si de hecho podría hacerlo.  Es importante que cada uno de nosotros, vengamos a Jesús admitiendo nuestra condición, a el le agrada que seamos honestos y reconozcamos lo que somos. Si usted es padre o madre, sabe que duele ver a los hijos sufrir por causa del diablo, duele verlos atados a una adicción, a un estilo de vida que el diablo les ha hecho creer que es “bueno” o “normal” y están encadenados a sufrir en la vida. A Jesús le agrada que el padre o madre reconozca que a pesar de que ha hecho todo lo humanamente posible por ayudar a su hijo, no ha podido ayudarle.  Pero tranquilos Jesús está aquí, veamos lo que sucede en la historia:

[23] ¿Cómo que si puedo? Para el que cree, todo es posible.

Jesús le contesta al padre del muchacho, “crees que no puedo?”, esto no es nada para mi, “crees que esto es muy difícil para mi?”. Dice, “todo es posible” para los que creen en mi. “Como la vez? Ahora si quieres creer en mi?”  Para Jesús no hay nada imposible, pero el espera que si no creemos en poder lo admitamos, pero también el quiere que lleguemos al siguiente nivel, hay que llegar a creer: el creer en el, es lo que ayuda a que los problemas se resuelvan.  Debemos evitar a toda costa llegar al grado de dudar de Jesús y decirle, “bueno Jesús, si tu puedes, ayudame”. Espero que podamos seguir confiando en el a pesar de los problemas y las dificultades. Jesús puede hacer algo aun cuando todo parezca no tener solución. Veamos lo que Jesús hizo a continuación:

[24]¡Sí creo! exclamó de inmediato el padre del muchacho. ¡Ayúdame en mi poca fe!

Al Jesús terminar de hablar, el hombre pasa al siguiente nivel, pasa a creer en Jesús. Pero me gusta mucho su honestidad; el pide ayuda en su falta de fe.  El admite que no tiene mucha fe, pero pide ayuda. El reconoce que está frente a Dios y que el no le puede engañar y hacerle creer que tiene mucha fe, por que Dios sabe que es mentira. A veces nosotros caemos en el error de pensar que podemos engañar a Dios y hacerle creer que tenemos fe en el cuando en realidad no la tenemos. “Quien te crees que eres para engañar a Dios?” diría Jesús. Todos debemos estar conscientes que Dios ve y conoce nuestro interior y nuestras capacidades, no le podemos engañar. Lo que debemos hacer es admitir nuestra condición, y pedir ayuda. Dios nos puede ayudar a tener fe, pero hay que pedir ayuda. Continuemos viendo la reacción de Jesús:

[25] Al ver Jesús que se agolpaba mucha gente, reprendió al espíritu maligno.
Espíritu sordo y mudo, dijo, te mando que salgas y que jamás vuelvas a entrar en él.
[26] El espíritu, dando un alarido y sacudiendo violentamente al muchacho, salió de él. Éste quedó como muerto, tanto que muchos decían: “Ya se murió.” [27] Pero Jesús lo tomó de la mano y lo levantó, y el muchacho se puso de pie.

Jesús con su poder y autoridad le “ordena” al demonio que salga del muchacho, y el demonio salio del muchacho haciendo algunos estragos en el joven, de tal manera que cuando el muchacho quedo libre, quedo tirado en el suelo, y la gente pensaba que ya había muerto.  Imagínese usted como se ha de haber sentido el padre; el demonio había sido echado fuera, pero no quedo nada mas que un muchacho muerto. Que terrible; pero Jesús lo toma de la mano y lo levanta, el muchacho está vivo, completo, sano.  El padre y el hijo ahora están bien; Jesús nuevamente demuestra la autoridad que le fue dada en la tierra, la autoridad total sobre todas las cosas, espirituales y materiales: tenemos un Dios poderoso. Pero la historia no termina aun, veamos lo que dice la Escritura:

[28] Cuando Jesús entró en casa, sus discípulos le preguntaron en privado:
¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?
[29] Esta clase de demonios sólo puede ser expulsada a fuerza de oración, respondió Jesús.

Después de que todo termino, los discípulos preguntaron porque no pudieron expulsar al demonio y Jesús responde que ese tipo de demonios salen a través de la oración. Y la pregunta obligada es, si Jesús dice que estos demonios salen con oración, entonces cuando se ve a Jesús orando? No se ve a Jesús orando en los versículos que hemos analizado hoy, pero si usted recuerda la semana pasada, Jesús subió al monte con tres de sus discípulos, el iba a orar.  Uno debe orar antes de que la dificultad se presente, si uno ha estado orando con anterioridad, Dios va a estar con nosotros en todo momento. No debemos esperarnos hasta estar en medio de la dificultad para ponernos a orar, el diablo va a agarrarnos desprevenidos.  Los discípulos ya habían sacado demonios antes, Jesús les dio la autoridad, ellos también habían visto a Jesús sacando demonios también, entonces? Que salio mal? Ellos se olvidaron de que no se trata de el poder que ellos tienen, no se trata de la autoridad que les fue dada, sino de parte de quien les fue dada.  Ellos probablemente dijeron como en las películas “te ordeno que salgas de el muchacho” y se olvidaron de que la autoridad y los créditos eran de Dios. O tal vez no pudieron sacarlo a la primera oportunidad y dudaron, les falto mas fe en Dios, recuerda lo que dijo Jesús en el verso [19]?, “generación incrédula!”  Jesús vio que a ellos les falto fe, y no creyeron en el poder de Dios ni la autoridad que Jesús les había dado.

Si usted y yo somos honestos, nos falta mucha oración. Nos falta orar aun cuando no estemos en problemas. Nos falta levantarnos cada día temprano y orar diciendo “Jesús, ayudame, te necesito este día para poder salir adelante, dame mas fe para confiar en ti”. Nos falta llegar ante Dios y confesar que no podemos por nuestras propias fuerzas. Mientras sigamos confiando en nosotros mismos las cosas van a seguir igual o peor hasta que el diablo consiga lo que quiere: destruirnos y a nuestra familia. Es urgente que reconozcamos que solo confiando en el, podemos vivir nuestra vida cristiana de victoria en victoria. El reto es, orar mas, y no esperar a orar cuando tenemos problemas. La gloria sea para Dios.

sábado, 11 de agosto de 2012

Callate y Escucha // Marcos 9:2-13

Imaginemos por un momento que a usted le queda menos de un año de vida. ¿Qué haría usted en el último año de su vida? Algunos llaman a esto una "ultima voluntad", una lista de cosas que quiere hacer antes de "estirar la pata."

Yo de seguro intentaría viajar con el amor de mi vida por distintos lugares simbólicos donde hay gente querida. Viajaría por Chihuahua, El Paso, Nogales, Guaymas, Culiacan, Agua Prieta visitando a viejos amigos y hermanos. Antes de morir me gustaría que se cumpliera mi sueño de ver a México campeón del Mundo en el Futbol; ya están cerca, ya ganaron el Oro en las Olimpiadas 2012 contra Brasil. Me gustaria ver todas las peliculas que haya en el cine en esos dias, y comer mucha pizza. Y finalmente, viajaría a estar mis últimos días viviendo en una montaña, en Cieneguita, Chihuahua, al lado de mi mujer, Nancy, y de mis mejores amigos: Andrés, Lizett, Luis, Heber, "el Potrillo", "el Ponshio", "el Pas Navarro", y "Lalo", haciendo fogatas, cazando, acampando, y meditando en Dios. Me enamore de ese lugar ahí en la sierra de Chihuahua una vez que el Pastor Juan Carlos Navarro me llevó y me platicaba acerca de la necesidad que hay en aquel lugar y de lo mucho que a el le gusta hacer cosas de "Boy-Scout" a la intemperie, y su pasión por las Águilas (no las del Club América sino las aves). Algunos meses después ahí mismo en las montañas, fui con un grupo de apoyo misionero llamado Jóvenes Bautistas en Acción (JOBAAC), donde por primera vez sentí un llamado de parte de Dios, llamado que guarde en secreto por mucho tiempo. Por eso, ese lugar tiene un significado bonito para mi, y ahí me gustaría que Dios dispusiera de mi vida.

Pero usted, ¿qué haría en su ultimo año; cual seria su ultima voluntad? Es divertido pensar en ello, piénselo por un momento. Y déjeme hacerle otra pregunta. ¿Cree usted que Jesús tendría también una ultima voluntad? Obviamente el sabia que vendría a morir, y conocía el día, la hora, y el lugar en donde todo sucedería; y tal vez una de las cosas en su ultima voluntad era ir a las montañas con tres de sus amigos más cercanos; ahí en la montaña tendría una de las experiencias más increíbles de las cuales el ser humano ha sido testigo. Le invito a que estudiemos un poco este viaje a la montaña con Jesús. 

Marcos 9:2 dice lo siguiente:
[2] Seis días después, Jesús se fue a un cerro alto llevándose solamente a Pedro, a Santiago y a Juan. Allí, delante de ellos, cambió la apariencia de Jesús. [3] Su ropa se volvió brillante y más blanca de lo que nadie podría dejarla por mucho que la lavara. [4] Y vieron a Elías y a Moisés, que estaban conversando con Jesús. [5] Pedro le dijo a Jesús: Maestro, ¡qué bien que estemos aquí! Vamos a hacer tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.
[6] Es que los discípulos estaban asustados, y Pedro no sabía qué decir. [7] En esto, apareció una nube y se posó sobre ellos. Y de la nube salió una voz, que dijo: “Éste es mi Hijo amado: escúchenlo.” [8] Al momento, cuando miraron alrededor, ya no vieron a nadie con ellos, sino a Jesús solo.
[9] Mientras bajaban del cerro, Jesús les encargó que no contaran a nadie lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre hubiera resucitado. [10] Por esto guardaron el secreto entre ellos, aunque se preguntaban qué sería eso de resucitar. [11] Le preguntaron a Jesús: ¿Por qué dicen los maestros de la ley que Elías ha de venir primero?
[12] Él les contestó: Es cierto que Elías viene primero, y que él lo arreglará todo. ¿Y por qué dicen las Escrituras que el Hijo del hombre ha de sufrir y ser despreciado? [13] Pero yo les digo que Elías ya vino, y que ellos hicieron con él todo lo que quisieron, como dicen las Escrituras que le había de suceder.
En estos versículos finales los discípulos preguntan sobre Elías, pero Jesús declara que Elías ya vino, no en su forma física, pero en la persona de Juan el Bautista, y los sumos sacerdotes, los fariseos y los políticos lo rechazaron y lo ejecutaron. Pero lo mas interesante de la historia, desde mi punto de vista, de hecho es lo que sucede en la montaña, así que le invito a que retrocedamos un poco.

Según lo relata Marcos, esto sucede después de seis días; días oscuros, camino hacia a la muerte, los discípulos iban preocupados y confundidos con todo lo que Jesús dijo acerca de "el sufrimiento, la cruz, la muerte, y la resurrección de entre los muertos.” En medio de tanta preocupación por parte de los discípulos, Jesús decide ir con Pedro, Santiago, y Juan, sus tres amigos más cercanos; van a lo alto para encontrarse con Dios, van a la montaña, en donde los lideres mas grandes han sido probados. El ir "arriba" a la montaña habla de un esfuerzo que se necesita para ir más alto y más profundo con Dios. Las montañas no son para todos, la costa es mucho más fácil de caminar, y muchos optan por el camino fácil.

Sin embargo, ahí en la montaña todo da un giro sorprendente e inesperado. Ante sus propios ojos Jesús es "transformado", que tiene el mismo origen que la palabra "metamorfosis". Esta palabra significa "cambiar de forma", así como la oruga se transforma en mariposa. En un instante a Jesús tomó la "forma" que probablemente  había disfrutado en el cielo. Era como si el cielo hubiera bajado y la apariencia de Jesús hubiera cambiado radicalmente. Sus vestidos se volvieron un blanco deslumbrante, un blanco diferente a todo lo que el ojo humano ha visto jamás. La gloria de Dios empezó a emanar desde su cuerpo. Si pensaban que caminar sobre el agua era increíble, los discípulos no habían visto nada todavía.

Si eso no fuera lo suficientemente sorprendente, de repente delante de sus ojos aparecen Elías y Moisés para encontrarse con Jesús. Pero, ¿por qué Elías y Moisés? Algunos estudiosos sugieren que estos dos líderes espirituales representan "la historia de la salvación" del mundo. Elías representa a los profetas y Moisés representa la ley.

Pero, en mi opinión personal, el hecho de que "hablaban" con Jesús me hace pensar que había una necesidad de que se comunicaran. Al reflexionar sobre este momento de tensión en la vida de Jesús, me di cuenta de una de las razones por las cuales estos dos grandes líderes aparecieron, era porque ambos habían sido líderes en tiempos de oposición. Ambos sabían la soledad que se siente cuando viene un gran desafío. Lamentablemente, en el caso de Moisés, el cedió a la presión y trató de resolver el problema con sus propias manos. En el caso de Elías, en un momento de crisis, huyó de Jezabel para salvar el pellejo. Personalmente, creo que lo que vemos aquí es un momento humano de Jesús. A menudo olvidamos que Jesús era totalmente humano y totalmente divino al mismo tiempo. Si alguien sabía la presión que Jesús tenia, eran estos dos hombres. Vinieron para compartir el momento con Jesús y para animarle en el momento difícil. Dios nunca nos deja solos en los momentos de decisión y de crisis, el siempre manda a alguien que puede apoyarnos y hablar a la vida de nosotros.

Pero mientras que Jesús está hablando con Elías y Moisés, Pedro, Santiago y Juan, que estaban presenciando un momento increíble en la historia, parece nunca habían aprendido de buenos modales. En algún momento Pedro se acerca a donde ocurre la conversación e interrumpe a Jesús diciendo: “Maestro, ¡qué bien que estemos aquí! Vamos a hacer tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.” Pobre Pedro, siempre quedando mal. Pero en su defensa Marcos señala que Pedro, Santiago y Juan estaban "asustados". Ellos no sabían qué decir o hacer.
Entonces, ¿qué ocurrió con la petición de pedro? ¿Qué dice Pedro que quiere? Él quiere quedarse en la montaña. Quiere disfrutar del momento. Él quiere tomar unas "vacaciones" de clases con el Maestro Jesús.

Pedro se parecen tanto a nosotros. Cuando las cosas van bien, nos queremos quedar ahí. Nos encanta cuando todas las cosas están bien. Pero mientras la pregunta esta en el aire, incluso antes de que Jesús pudiera responder, una nube viene bajando, y alguien responde cosas que solo Dios diría. Una nube que lo llena todo de manera majestuosa. Debe haber sido algo muy emotivo. De la nube venia la voz de Dios que dijo: “Éste es mi Hijo amado: escúchenlo.” Y con estas palabras, la reunión termina. Con estas palabras, Dios le habla a Jesús ya todos los que han sido llamados a seguirlo.

En este momento de crisis, el Padre quería que Jesús supiera sin lugar a dudas quién era El mismo, y de quien era Hijo. Esta es una palabra para todos los que afirmamos que Dios es nuestro Padre. Cuando Dios es nuestro Padre, ¿a qué le podremos temer?

Dios no sólo quiso recordarle a Jesús que él era su Hijo, sino que también lo amaba. El amor inspira esperanza, confianza, y seguridad en los buenos tiempos y también en los malos. El amor del Padre fue lo que sostuvo a Jesús en su camino hacia la cruz. Su amor inspiró su misión.

En la última declaración crítica que Dios hace muy enfáticamente dice: "escúchenlo". Para ser franco, este es un gran consejo en cualquier circunstancia de la vida: "Escuchemos a Jesús", leamos su palabra.

Entonces, tan pronto como Dios termina de hablar, "de repente" todos se habían ido, Elías y Moisés desaparecieron, la nube desapareció tan rápido como apareció. Cuando Pedro, Santiago y Juan levantaron la vista, ya no había nadie allí, excepto Jesús. El mensaje que Marcos está enviando es bastante claro: En la hora de la dificultad no necesitamos a nadie más que a Jesús. Él es más que suficiente.
Cuando Dios nos lleva a la cima de la montaña, Él quiere enviarnos un fuerte mensaje: simplemente JESÚS es suficiente.

En el caso de nosotros, a veces Jesús nos conduce hasta lo alto de la montaña. El nos ha llamado con un propósito. Pero ni usted ni yo podemos salvar al mundo desde lo alto de la montaña. No, el verdadero trabajo del Reino de Dios se hace en el valle, es tiempo de bajarnos de la montaña. El bajarnos de la montaña implica tomar nuestra cruz, morir a nosotros mismos, y seguirle hasta donde El nos ha de llevar.

Para terminar, Jesús ordena a sus amigos más cercanos que no anden platicando la historia hasta que "el Hijo del hombre resucite de entre los muertos." Es interesante que los discípulos hayan cumplido esta promesa, porque en realidad no sabían que quería decir. Ellos todavía están luchando con la cruz y el hecho de que Jesús tendría que morir. Haga usted de cuenta que los discípulos estaban obsesionados con el sufrimiento de Jesús, y no podían ver la gloria que la resurrección traería al derrotar finalmente al pecado y la muerte. Por un lado, no podían entender "por qué" Jesús tenía que morir, y mucho menos el "cómo" Jesús podría vencer a la muerte. Les parecía imposible humanamente hablando, pero sabemos que para Dios todo es posible, El es digno de confianza.  Jesús tuvo que morir para "salvarnos" de nuestros pecados. Su muerte horrible pagó la pena por todo lo que hemos hecho. Su sangre pagó por el pecado de toda la raza humana.

Jesús sabia el precio que tenia que pagar y nada ni nadie lo iba a distraer de su misión.  En aquella montaña, se reunieron dos hombres que conocían muy bien la presión increíble de conocer y hacer la voluntad de Dios. Muy probablemente ellos animaron a Jesús a "no ceder" a la presión, y no "salir corriendo, sino que se mantuviera firme". Si usted tiene un ministerio o un llamado, Dios tiene para nosotros estas dos frases de animo: “no cedas”, y “no huyas”.

Dios no nos ha llamado a acampar en las cimas de las montañas de la vida. De hecho el nos demanda a bajar de la montaña, a ir al valle y cambiar al mundo. Nadie cambió el mundo mirando de arriba hacia abajo. No! En el camino a la salvación tenemos que atravesar el valle, llevando la cruz, aquella cruz que simboliza el dar el todo por el todo.

¿Cómo podemos seguir a Jesús en este mundo lleno de sufrimiento, de pecado y tanta muerte? Creo que el punto de la historia es simple: escuchemos a Jesús y fijemos nuestros ojos en Él y solo en Él. La frase "no más que a Jesús" lo dice todo.

sábado, 28 de julio de 2012

Momento Decisivo // Marcos 8:27-38

En la preparación de una persona que desea ser científico y tener una carrera académica se requiere estudiar un doctorado. Durante los estudios avanzados de doctorado llega el momento en el que se tienen que presentar unos exámenes conocidos como los "calificadores". Estos exámenes se presentan para mediados de los estudios doctorales para demostrar que el estudiante o alumno tiene la habilidad y conocimiento vasto y amplio como para impartir cátedra en dicha todas las materias de su área de conocimiento. De no aprobar los exámenes, el estudiante no podrá continuar con su preparación académica y será expulsado de la universidad.

Unos hombres que decidieron ser estudiantes o alumnos, y que fueron conocidos como "discípulos", habían decidido seguir a Jesús para aprender de él. Pero este día en particular me parece que Jesús ha decidido ponerle un examen "calificador" a sus discípulos. Quería ver lo que había aprendido al haberle seguido durante todo este tiempo.

Veamos el examen calificador y las calificaciones obtenidas.

[27] Salieron Jesús y sus discípulos por las aldeas de Cesarea de Filipo. Y en el camino preguntó a sus discípulos, diciéndoles: ¿Quién dicen los hombres que soy yo?
[28] Ellos respondieron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, alguno de los profetas.
[29] Entonces él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy? Respondiendo Pedro, le dijo: Tú eres el Cristo.
[30] Pero él les mandó que no dijesen esto de él a ninguno.
[31] Y comenzó a enseñarles que le era necesario al Hijo del Hombre padecer mucho, y ser desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, y ser muerto, y resucitar después de tres días.
[32] Esto les decía claramente. Entonces Pedro le tomó aparte y comenzó a reconvenirle.
[33] Pero él, volviéndose y mirando a los discípulos, reprendió a Pedro, diciendo: !Quítate de delante de mí, Satanás! porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.

Usted notará que en el versículo 27, Marcos dice que mientras Jesús estaba "en el camino", y no esta muy claro de primera vista hacia donde se dirige. En este punto, en el Evangelio, el rumbo de la historia está a punto de cambiar drásticamente. Hasta este punto, Jesús ha experimentado la popularidad, pero en los próximos capítulos los ánimos van a cambiar. Jesús se dirige su atención a la cruz... "en el camino" a su muerte; pero se detiene y le hace una pregunta a sus discípulos.

"¿Quién dicen los hombres que soy yo?"

Jesús decide hacer una encuesta entre sus discípulos ahí en plena calle. En respuesta, los discípulos le contestan: "Juan el Bautista", debido a que algunos (como Herodes por ejemplo) pensaban que Juan el Bautista había resucitado de la tumba. Otros decían: "Elías", porque fue uno de los profetas más poderosos y venerados en Israel. Otros no sabían quién era, pero todos sabían que era un profeta enviado por Dios. El día de hoy sería como comparar a Jesús con Billy Graham, Rick Warren, o Charles Stanley. No son malos pero, francamente, no son lo suficientemente buenos. Las personas consideraban a Jesús como alguien bueno, pero no como el Mesías o Dios mismo.

El día de hoy pasa algo similar. A Jesús se le considera uno de los más grandes maestros morales de todos los tiempos. Se le considera uno de los grandes líderes religiosos que han caminado sobre la tierra. Pero eso es todo. Sin embargo, Jesús dijo de sí mismo, "Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí!" Suena como si fuera una solución muy angosta y tal vez lo es, pero también es lo suficientemente ancha para todos.

Ahora, Jesús vuelve su atención a la verdadera pregunta del día. Y les dice: "¿Y ustedes, quién decís que soy yo?" Vera usted, en realidad, no importa mucho lo que otros piensan acerca de Jesús, porque su relación con Dios no se basa en las opiniones de otros. Jesús quiere saber lo que usted piensa acerca el particularmente.

Pedro tomó la iniciativa y dijo: "Tú eres el Cristo"... el Mesías... el ungido. Durante siglos, los Judíos habían estado anhelando y orando por el Cristo... por la venida del Mesías que los libertaría. Tal vez Pedro soñaba con el "Hijo de David", que vendría a restaurar la imagen gloriosa del pueblo de Dios y echaría fuera a los romanos. Así que cuando Pedro declaró: "tú eres el Cristo", declaró su absoluta fe y confianza en Jesús. Tú eres el único que tiene el poder y la autoridad para hacernos libres. Tú eres el ungido y enviado por Dios para cambiar el mundo y quiero estar ahí contigo cuando todo suceda.

Esta declaración era cierta. Jesús era el Mesías. Él era mucho más que un buen maestro... él era el Cristo... él era el hijo del Dios viviente. Mateo nos dice que Jesús felicita a Pedro por su observación y revela que sólo con la ayuda de su Padre celestial Pedro pudo conocer esta verdad.

Ahora, el todo estaba listo para que Jesús revelara el misterio de su misión. Dado que ellos creían que él era el Mesías, Jesús quiso revelar el verdadero alcance de su misión.

Después de la declaración de Pedro, Jesús comenzó (vea verso 31) a "enseñarle" a sus discípulos que "el Hijo del Hombre debía sufrir." Este título de "Hijo del Hombre" significaba que Jesús era mucho más que un ser humano. Era un nombre simbólico para el Mesías. Y en la emoción Pedro y los demás fueron sorprendidos por Jesús cuando dijo que “tenia que sufrir”. No puede ser, el Mesías que todos esperamos no termina sufriendo; Él viene como nuestro héroe, no como un hombre débil. Jesús añade, "y va a ser rechazado por los ancianos, sumos sacerdotes y maestros de la ley." Es decir, que aquellos que deberían confirmar su estatus de Mesías lo iban a desacreditar; para los discípulos fue inaudito.

Para empeorar las cosas, añade "que él debe ser muerto." Hay que matarlo. Hagamos una pausa por un minuto, y profundizar en este punto. ¿Por qué Jesús DEBE ser asesinado?

Vera usted, de acuerdo a la lógica de los discípulos y mucha mas gente, dado que el Mesías iba a ser un descendiente de David, no podía ser asesinado porque David no murió a manos de sus enemigos. No, él mató a sus enemigos. Si el Mesías iba a ser igual que David, entonces ¿por qué Jesús esta hablando de la muerte? Ellos estaban buscando un héroe conquistador para liberarlos de Roma, pero Jesús vino a ser un héroe conquistador que iba a dejarlos en libertad de ellos mismos... dejarlos en libertad para ser ellos mismos... dejarlos en libertad gracias a su muerte y resurrección.

Para que Jesús fuera el Mesías tenía que ser ejecutado... tristemente asesinado a manos de los mismos que deberían haberle adorado y servido pero no lo hicieron. La declaración "debe sufrir" creó una tormenta en los corazones y las mentes de los discípulos.

Jesús cierra diciendo, "y después de tres días... resucitar." Cuando usted este parado al el pie de la cruz no se olvide de la tumba vacía. Son las dos caras de una misma moneda. No puede tener uno sin el otro. La cruz es esencial para entender la magnitud de la resurrección.

De hecho, Pedro, el que contestó la primera pregunta, decidió que tenía que hacerle entender a Jesús quién era Él realmente. Obviamente, Él no necesita su opinión. Y usted se dará cuenta de que Marcos dice que Pedro "llevó a Jesús aparte y lo reprendió." Wow, qué tonto. ¿Qué estaba fumando Pedro? ¿Como se le ocurre "reprender" al Mesías? Pedro no quería permitir que Jesús echara a perder sus planes.

En respuesta Jesús le dice a Pedro "¡Quítate de mi vista, Satanás!". "No te estas fijando en las cosas de Dios, sino en las de los hombres." En este momento crítico, Satanás había aprovechado la oportunidad y ahora estaba usando un discípulo de Jesús como peón.

Jesús quería que Pedro abriera los ojos y que no se conformarse con un reino terrenal cuando pudiera fijar sus metas hacia el Reino de los cielos.

Es fácil para nosotros permitir que las cosas de este mundo eclipsen y oculten las cosas de Dios. Deseamos conformarnos con cosas en lugar de tener un Salvador. Pero Jesús no va a dejar que cometamos ese error fatal. Él nos va a enfrentar, porque Él nos ama.

Entonces, ¿cómo respondió Pedro a este desafío? Yo creo que Jesús da la respuesta en el siguiente estudio. La próxima semana vamos a profundizar esto, pero no podemos terminar esta historia sin leer estas palabras de los labios de nuestro Maestro. Él dijo:

[34] Y llamando a la gente y a sus discípulos, les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.
[35] Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará.
[36] Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?
[37] ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?
[38] Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre se avergonzará también de él, cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles.

Jesús llama a las multitudes ya sus discípulos a cargar una cruz... a morir con el... a perderlo todo. Cierra diciendo SÍGUEME.

¿Cómo vamos a responder? ¿Nos conformaremos con un reino terrenal, cuando Jesús murió y resucitó para que se viva desde adentro hacia afuera. Él quiere que usted viva plenamente. Quiere transformar su corazón. Él quiere librarte del pecado. El camino es simple, pero difícil. ¿Estamos dispuestos a negarnos a nosotros mismos? ¿Estamos dispuestos a tomar su cruz y morir? ¿Estamos dispuestos a seguir a Jesús donde quiera que el nos lleve? Espero y oro para nuestra respuesta sea SÍ... un rotundo sí.